
Restaurante Gastón en la Av. de la Malva-Rosa, 110, es un lugar perfecto para disfrutar de una buena comida a base de arroces y mariscos. La experiencia empieza con unas alcachofas con jamón que son simplemente exquisitas, ¡el inicio ideal para la temporada! La fidegüa, el cremoso de cigalas y el pescado frito se roban el show, junto con unas bravas que vienen en abundancia. La calidad de la materia prima es increíble y te aseguro que no saldrás decepcionado.
Este sitio es un clásico, un rincón en el que la tradición se mezcla con sabores mediterráneos. Su reputación está respaldada con 4.4 estrellas en Restaurant Guru, y tiene un ambiente acogedor con mesas redondas y azulejos que te transportan a otra época. Aunque la tarta de queso y turrón puede ser un poco contundente (¡la próxima vez espero que tenga un toque más esponjoso!), lo que realmente brilla aquí es el arroz meloso y la atención personalizada. Si buscas buena comida a buen precio, ¡aquí tienes que venir!
Horarios Restaurante Gastón
| Día | Hora |
|---|---|
| lunes | Cerrado |
| martes | 9:00–16:00 |
| miércoles | 9:00–16:00 |
| jueves | 9:00–16:00 |
| viernes | 9:00–16:00, 21:00–23:00 |
| sábado | 9:00–16:00, 21:00–23:00 |
| domingo | 9:00–16:00 |
El horario podría cambiar.
Mapa Ubicación Restaurante Gastón
Dónde se ubica el restaurante Gastón
¡Hola, grupo! Les quiero contar sobre mi última aventura gastronómica en Restaurante Gastón, esa arrocería que está en Av. de la Malva-Rosa, 110, en Poblats Marítims, Valencia. Desde que llegamos, todo fue genial. El lugar tiene un ambiente tranquilo que te hace sentir como en casa. Imagínense, pedimos de entrantes unas patatas alioli, sepia y tellinas que estaban para chuparse los dedos. Pero la estrella de la comida fue sin duda la paella de marisco… ¡Wow! Super rica, con un sabor que te deja pidiendo más. Para acompañar, no se pueden perder la sangría, que estaba increíble y realmente le da ese toque perfecto a la comida.
La experiencia fue aún mejor porque el servicio fue súper rápido. No tuvimos que esperar mucho entre platos, algo que siempre se agradece, sobre todo si vas en grupo de 5 a 8 personas. Lo hicimos todo ahí, y aunque fuimos un par de veces antes por fallas donde el menú era más limitado, siempre salimos contentos. La otra vez que fuimos, pedimos croquetas, gambas al ajillo y puntillas y esas cositas son un must. Si tienen ganas de un postre, el banoffee está buenísimo, aunque el brownie es un poco fuerte si son de sabores más suaves.
Una de las cosas que también me gustó de Restaurante Gastón es que es ideal para grupos grandes. En mi última visita, éramos 14 personas y todos quedamos encantados. Todos disfrutamos de la comida, especialmente la paella, que nos hizo sentir como si estuviéramos en una fiesta familiar. Además, el local es amplio y adaptado para personas con discapacidades. Sin duda, es un lugar para regresar una y otra vez.
Así que, ya saben, si tienen antojo de buena comida en un ambiente congenial, no dejen de visitar Restaurante Gastón en Av. de la Malva-Rosa, 110. ¡La experiencia vale totalmente la pena!
Cuál es la especialidad del restaurante Gastón
Y ya que hablamos de este sitio, no puedo dejar de mencionar lo fantástico que es el Restaurante Gastón en la Malva-Rosa. La experiencia es de 10 sobre 10. Si decides ir un día, seguramente te encontrarás con un trato respetuoso y amable por parte de todo el personal, lo que hace que la visita sea aún más agradable. La paella que probamos, tanto la de señoret como la de bacalao, estaba para quitarse el sombrero. Y esto sin contar las opciones de los entrantes, que estaban ¡deliciosos! Perfecto para picar entre amigos.
Si lo tuyo son las recomendaciones, el arroz del señoret es absolutamente riquísimo, y lo digo en serio, no puedes irte sin probarlo. Además, los entrantes como croquetas, zamburiña y calamares a la romana son perfectos para compartir. La paella valenciana también es un clásico que hay que probar, y te lo prometo, es un verdadero manjar. Y para rematar la jugada, asegúrate de dejar espacio para un postre, porque su cheesecake y el banoffee son una locura. Aunque, aviso, los cremaets llegaron un poco quemados, pero el servicio sigue siendo genial.
Uno de los mejores planes es el menú que tienen de martes a viernes, que tiene un precio de 20 euros por persona. Comenzamos con unas tellinas, zamburiñas y gamba al ajillo que te hacen sentir que estás en la playa. Y cuando llegue el arroz con bogavante, prepárate para disfrutar. Sin duda, es uno de esos arroces de los que te vas a acordar, ¡es fabuloso! Y no digamos sobre la tarta de mango que pedimos de postre, ¡increíble!
En cuanto a la decoración y el ambiente, el local es acogedor y muy bonito, perfecto para una comida tranquila donde puedas disfrutar de la buena compañía. Así que si estás buscando un lugar donde comer un buen arroz, el Restaurante Gastón tiene que estar en tu lista.
¿Y la especialidad del restaurante? Sin duda, los arroces son su plato estrella. Tienen una amplia variedad y se dice que el arroz meloso de bogavante es de los mejores que se pueden encontrar. Así que ya sabes, ¡a disfrutar de una buena paella y un ambiente genial en Gastón!
Qué plato se recomienda como inicio de la experiencia gastronómica en Gastón
Y, hablando de experiencia, no puedo dejar de mencionar lo rápido y amable que es el servicio en el Restaurante Gastón. Desde el momento en que entras, te hacen sentir como en casa. Diego, el camarero, es un verdadero encanto; te asesora perfectamente y te hace sentir que estás en buenas manos. A veces, cuando entras a un lugar y se siente un poco vacío, puedes pensar que el servicio no será el mejor, pero aquí, incluso si llegas a horas poco convencionales, el trato es inmejorable. De verdad, esos 5 estrellas no son solo por la comida, ¡aunque de eso hablaremos en un momento!
Y esa comida... ¡Madre mía! Si estás buscando algo que te deje sin palabras, te recomiendo que empieces con las zamburiñas y la puntilla, porque son una auténtica delicia. Después, si te animas, el arroz meloso de boletus y cigala te llevará al séptimo cielo. En Gastón, cada plato está preparado con productos frescos y de primera calidad que literalmente explotan de sabor. ¡No te olvides del arroz con bogavante y las sepias de playa!
Ah, y no hablemos de los postres... ¡qué maravilla! El flan de naranja es un espectáculo que hay que probar si tienes un poco de dulzura en el corazón. Y ya que estamos, un cremaet es obligatorio después de la comida. La combinación de todos estos sabores, juntos con el ambiente tan acogedor, hace que sea difícil resistirse a volver.
Entonces, para iniciar tu experiencia gastronómica en el Restaurante Gastón, definitivamente te recomiendo comenzar con las zamburiñas. Esa explosión de sabor será un gran preludio de lo que viene después. ¡No te arrepentirás! ¡Ya estoy planeando mi próxima visita!
Cuáles son algunos de los platos destacados en el menú de Gastón
Y hablando de comidas ricas, no puedo dejar de mencionar que el arroz caldoso de bogavante de Gastón es nuestro plato favorito. Siempre que vamos, no podemos resistirnos a pedirlo. La combinación de sabores y la textura tan perfecta nos hace volver una y otra vez. ¿Y ya te he hablado del trato? Es como volver a casa. Después de todos estos años, ya nos reconocen y se siente ese ambiente familiar que tanto nos gusta. ¡Y eso que hemos probado varias arrocerías en Valencia! Pero esta tiene un algo especial.
La calidad de los productos siempre ha sido de primera, y eso se nota en cada plato. Te prometo que no te vas a arrepentir al probar la fritura de pescaditos o las zamburiñas a la plancha. Hablando de zamburiñas, si eres fan de los mariscos, no puedes dejar de pedirlos. Y ni hablar de las gambas al ajillo, ¡son una locura! Cada vez que nos sentamos a la mesa, es como si nos invitaran a un festín. Sin contar la bodega, que siempre tiene algo bien seleccionado, como el Ribera que pedimos la última vez. Aunque tuvimos un pequeño percance con una botella, fue genial ver cómo la cambiaron sin dudarlo. ¡Un aplauso para el servicio!
Por supuesto, como en todos los lugares, también hay cosas que pueden mejorar. La verdad es que hecho un poco de menos esa cercanía y simpatía que tenían algunos camareros de antaño. Aunque los que están ahora son correctos, me parece que les falta un toque de calidez. También siento que algunos platos han cambiado un poco, como si hubieran experimentado con nuevos ingredientes que no terminan de encajar. Pero bueno, no todo puede ser perfecto, ¿verdad? Sin embargo, el ambiente sigue siendo muy agradable, así que siempre salimos contentos.
Respecto a los platos destacados, si visitas Gastón, no te puedes perder el arroz seco del Senyoret, que aunque un poco salado a nuestro gusto, está delicioso. Y si quieres algo más clásico, definitivamente prueba el arroz meloso con bogavante y la paella valenciana. Ah, y ya que estamos, la sepia a la plancha es otra joya del menú. Cada visita es una sabia decisión, y si vas, me cuentas cómo te fue.
Qué tipo de ambiente se puede esperar en el restaurante Gastón
Ya sabes que a veces las expectativas pueden jugarnos una mala pasada. La última vez que fuimos a Restaurante Gastón, lo hicimos con mucha ilusión soñando con una paella deliciosa, pero la verdad es que nos encontramos con una experiencia un poco decepcionante. Pedimos una paella y una fideuá que, la verdad, estaban muy lejos de lo que esperábamos. El arroz estaba pasado y pegado, y la fideuá, ni te cuento: parecía que los fideos habían estado en una carrera y se habían llegado más allá de lo permitido. Y si piensas en las raciones, ¡pues no eran nada generosas! Justitas, justitas. Te quedas con el hambre y con ganas de más.
Y el servicio tampoco ayudó. Se nota que había algunos fallos, porque se confundieron con los platos, especialmente con la comida de los peques, lo cual es un gran no-no. En vez de rectificar, nos dijeron que era culpa nuestra, y eso no se ve bien en un lugar que quiere ir en serio. Sinceramente, esa actitud nos pareció bastante poco profesional.
Y todavía hubo un remate: los postres. Pedimos tarta de queso, de horchata y de chocolate, y no te exagero si te digo que parecían más gelatina que otra cosa. ¡Un verdadero mal! La de chocolate, además, empobrecida de sabor. Así que, honestamente, no creo que volvamos a hacer una visita.
Sin embargo, no todo es malo. Hay quienes han tenido experiencias mucho más positivas. Para los que han tenido suerte, el restaurante es conocido por su atención excelente, especialmente gracias a Diego, el mesero que parece ser un verdadero crack en hacerte sentir como en casa. La comida puede ser clásica, pero si se cocina con ese producto fresco que mencionan, seguro que vale la pena probarlo. El ambiente en Gastón es supuestamente tranquilo, con una localización cercana a la playa, perfecto para disfrutar de un rato entre amigos o en familia, aunque al parecer el aparcamiento puede ser un poco complicado. En general, si decides ir, ¡espero que tengas más suerte que nosotros!
Cómo es la calidad de los ingredientes utilizados en el restaurante
¿Qué tal si seguimos hablando de Restaurante Gastón? Mira, yo fui con un grupo de amigos y la verdad, la experiencia fue un poco agridulce. La limpieza del lugar me impresionó, se notaba que lo cuidaban mucho, pero el servicio... ese fue otro tema. Teníamos una reserva a las 21:00 para diez personas, pero llegamos un poco tarde, a las 21:20. Y aún así, a las 23:00, seguíamos esperando algunos platos. Para ser sincero, la comida no justificó el precio que pagamos, aunque las bravas y el rabo de toro estaban espectaculares, ¡un 10 para esos dos! Lo que menos me gustó fueron la ensaladilla rusa, que le pondría un 1, y el par de tartas que probaron mis amigos... un 0. Así que, aunque me lo recomendaron, dudo que volvamos.
Aún así, en otra ocasión, decidimos darle una oportunidad y fue una sorpresa grata. El arroz caldoso de carranc (en realidad de nécora) fue un acierto total, con un arroz en su punto y lleno de sabor. Las entradas, como las sepias de playa y los berberechos, se llevaron mis aplausos también. Esta vez, el servicio fue rápido y muy amable, algo que se agradece. Y aunque no probamos el arroz esta vez, salimos satisfechos con las picadas. Por cierto, me parece que el cremaet no estuvo tan bueno como la primera vez, pero volveremos para seguir explorando su menú.
Y en cuanto a la calidad de los ingredientes, parece que han mantenido un buen estándar. En nuestra última visita, la comida fue de primera calidad a buen precio, así que, al menos en lo que probamos, todos los platos se notaban frescos y bien preparados. Tienen un enfoque en servir platos con ingredientes de calidad, aunque hay que tener cuidado con algunos postres que parecen un poco decepcionantes... En fin, de todo se aprende, ¿verdad? Pero, definitivamente, jugamos otra vez y esperamos que la experiencia sea aún mejor.








