
El nuevo Saona Blasco Ibáñez ha aterrizado en una de las zonas más animadas de València, justo entre los campus universitarios de Humanidades y Tarongers, lo que lo convierte en un lugar ideal para disfrutar de una buena comida con amigos o familia. En un ambiente joven y vibrante, este restaurante destaca no solo por su ubicación, sino también por su excelente atención y un menú que promete platos deliciosos a precios muy accesibles, entre 15-20 euros por persona.
Lo mejor de todo es que, según lo que dicen los que ya han visitado este lugar, la experiencia es top. La decoración es impresionante y te invita a quedarte, y la camarera Patricia se lleva todas las estrellas por su amabilidad. Con una calificación de 4.5 sobre 5 en Restaurant Guru, no es de extrañar que la gente esté hablando maravillas de este sitio. Si te animas, ¡no dudes en reservar tu mesa y probarlo!
Horarios Saona Blasco Ibáñez
| Día | Hora |
|---|---|
| lunes | 13:00–16:30, 20:00–23:30 |
| martes | 13:00–16:30, 20:00–23:30 |
| miércoles | 13:00–16:30, 20:00–23:30 |
| jueves | 13:00–16:30, 20:00–24:00 |
| viernes | 13:00–16:30, 20:00–24:00 |
| sábado | 13:00–16:30, 20:00–24:00 |
| domingo | 13:00–16:30, 20:00–23:30 |
El horario podría cambiar.
Mapa Ubicación Saona Blasco Ibáñez
Dónde se ubica el restaurante Saona Blasco Ibáñez
¿Estás buscando un lugar donde disfrutar de buena comida en Valencia? ¡Deberías probar Saona Blasco Ibáñez! Está en Av. de Blasco Ibáñez, 59-61, en el barrio de Algirós. Este restaurante ha sido una verdadera joya, especialmente en época de fallas, cuando ofrecían un menú especial que nos dejó a todos con ganas de más. La atención al cliente es de 10, siempre con una sonrisa y super rápidos para servir. Cuidan la presentación de los platos que da gusto.
Hablando de platos, todo lo que pedí tenía muy buena pinta. Empecé con un salmorejo que venía con queso cottage y aceitunas negras y, ¡vaya, qué delicia! Luego, probé sus canelones de rabo de toro, que estaban también muy buenos. Si llevas a peques, tienen un menú infantil que es muy práctico. Una de las camareras, al darse cuenta de que había un niño en la mesa, le trajo un mantel de papel y colores para que se entretuviera. ¡Ese tipo de detalles vale oro!
El ambiente en Saona es increíble; es amplio y luminoso. Tienen una bonita terraza en el exterior con sombrillas que es genial para relajarse al aire libre. Aunque estuvo bastante lleno durante la hora punta, la atmósfera era sorprendentemente tranquila. Y lo mejor de todo, los precios son asequibles, así que no te romperás la cabeza en la cuenta. Eso sí, te recomiendo que reserves antes porque siempre está lleno, ¡especialmente los fines de semana!
En definitiva, Saona Blasco Ibáñez es un lugar que definitivamente debes visitar. Desde su variedad de platos hasta la atención al cliente, todo me deja con ganas de volver. Probé varios platos que me encantaron, como los tacos de atún y la tarta de queso con arándanos. Así que ya lo sabes, si estás en València y no sabes dónde ir a comer, ¡Saona es una opción ideal!
Cuáles son los campus universitarios cercanos al restaurante
Te cuento, ¡fue una experiencia genial en Saona Blasco Ibáñez! Desde que llegamos, nos recibió Sandra, la camarera, que fue super amable y nos atendió como reyes. Ella se aseguraba de que todo estuviera bien y nos daba recomendaciones acertadas, así que el servicio es sin duda un 5 estrellas. Y la comida, ufff, ¡estaba para chuparse los dedos! Probé el costillar ibérico y, sinceramente, estaba en su punto. Todo esto a un precio más que razonable, entre 10 y 20 € por persona. Para cenar, es una opción que no falla.
Además, tienen una variedad que no puedes dejar pasar. Desde las tortitas con atún hasta la tarta Banoffee; todo estaba de diez. Y lo mejor de todo, es que el ambiente es acogedor y agradable, perfecto para una cena tranquila con amigos o en pareja. Si vas, no te olvides de probar los entrantes y los mil hojas de mango, que son una delicia. Eso sí, ten en cuenta que en la Avenida de Blasco Ibáñez, aparcar puede ser un desafío, aunque a veces hay espacios gratuitos si buscas bien.
Una cosa que noté es que para las familias también tienen en cuenta que puedes solicitar una mesa para niños al hacer la reserva, lo que es super conveniente. Y hablando de accesibilidad, es genial que al estar en planta baja y con su rampita, el lugar es accesible para sillas de ruedas, así que eso siempre suma.
Ahora, en cuanto a los campus universitarios cercanos, hay varios por la zona, así que si estás de paseo o quieres una cena después de clases, estás de suerte. El campus de Blasco Ibáñez está ahí mismo, y también el campus de Tarongers, así que les viene de perlas a los estudiantes para una buena cena después de sus clases o para celebrar algo con los compis. ¡No dudes en hacer una visita, seguro que repetirás!
Qué tipo de ambiente ofrece el restaurante Saona Blasco Ibáñez
Y si hablamos del restaurante Saona Blasco Ibáñez, no puedo evitar recomendarlo a todos. En serio, si buscas un lugar con 5 estrellas, aquí las tienen bien ganadas. La atención de Tavo y Jorge fue sencillamente espectacular, siempre con una sonrisa y dispuestos a hacer que tu experiencia sea de diez. El ambiente es increíble, tal cual lo que quieres en una noche de cena con amigos o en pareja. Todo muy limpio, y eso se nota a simple vista.
La comida… ¡madre mía! La tarta de queso con arándanos es una auténtica delicia, y ni hablar de la tarta banoffee. Los platos están siempre muy bien presentados, lo que hace que comer sea aún más placentero. Además, si te gusta la carne, no puedes dejar de probar el costillar ibérico. Los precios están en el rango de 10 a 20 € por persona, lo que está más que bien por la calidad que ofrecen. La atención de los camareros, en general, es excelente, lo que hace que no dudes en regresar.
Hablando de regresar, ya tengo ganas de volver a cenar allí. La última vez celebramos un cumple de 13 personas y, ¡todo salió de 10! La pata de pulpo fue el plato estrella, un verdadero escándalo de sabor. ¿Te imaginas un lugar donde el ambiente es tan bueno que no te quieres ir? Porque eso es exactamente lo que sientes al estar en Saona. Ah, y no olvides hacer una reserva, sobre todo si vas en grupo.
Ahora, ¿qué tipo de ambiente ofrece el restaurante Saona Blasco Ibáñez? Pues, sin duda, es un lugar acogedor y moderno al mismo tiempo. Con una decoración bonita y amplia, es perfecto para tanto cenas informales como celebraciones. Además, la atmósfera es siempre animada, lo que lo convierte en un sitio ideal para disfrutar y relajarse. Así que ya sabes, si buscas un lugar donde comer bien y sentirte bien, ¡este es el sitio!
Qué tipo de comida se puede disfrutar en Saona Blasco Ibáñez
La verdad es que Saona Blasco Ibáñez se ha convertido en uno de mis lugares favoritos para disfrutar de una buena comida. La última vez que fui, tuve una sorpresa muy agradable. Los entrantes estaban buenísimos y creo que aciertan al ofrecer productos bien seleccionados. Además, esa fideuá que pedimos para dos estaba más que sobrada y exquisita. No puedes irte sin probar la torrija de postre, aunque todos los demás también estaban de rechupete. Sin duda, es un sitio muy recomendable, y si te gusta la buena comida, te prometo que volverás sin pensarlo.
Hablando de la atención, es un lujo que el personal como Sandra te atienda. Su cercanía y buen trato hacen que la experiencia sea aún mejor. Aunque hubo algunas pequeñas fallas en el servicio, como despistes con las comandas, en general, se notaba que hacían su mejor esfuerzo para que todos nos sintiéramos cómodos. Y si buscas un ambiente agradable, este lugar lo tiene, con una decoración bonita y una terraza que debe ser ideal en verano. Un matiz importante es que los precios están entre 20 y 30 euros por persona, así que va bastante bien para la calidad que ofrecen.
Y qué decir del ambiente: siempre está lleno de gente con buena energía. La última vez que fui, noté lo bien que se coordina el staff; Jorge, Tavo y los demás están siempre súper atentos, lo que añade un toque extra a la experiencia. Y ni hablar de la comida, ¡todo de primer nivel! De hecho, no pude resistirme a probar algunos de los nuevos postres y, wow, fueron una explosión de sabores.
Entonces, ¿qué tipo de comida se puede disfrutar en Saona Blasco Ibáñez? Aquí encuentras desde arroz A Banda hasta mil hojas de mango y otras delicias como el costillar ibérico. El menú es bastante variado y aunque aconsejaría evitar los arroces con suplemento, lo que ofrecen es un buen producto sin muchas pretensiones. Así que si buscas un lugar versátil donde comer rico, ya sabes adónde ir. ¡Espero que puedas probarlo pronto!
Cuál es el rango de precios de los platos en este restaurante
¡Ya te cuento más sobre mi experiencia en Saona Blasco Ibáñez! La verdad es que es un sitio precioso, esos lugares que te hacen sentir bien desde que cruzas la puerta. La comida está buenísima, no hay más que decir. Desde que entramos, el ambiente acogedor nos envolvió, y el personal era mayoritariamente genial. Quiero destacar a Jorge, que fue súper amable con nosotros. ¡Mil gracias por todo! La atención fue impecable, lo que siempre se agradece.
Si vas, no te puedes perder la tarta de queso con arándanos. ¡Es una delicia! Además, el pulpo en puré de patatas que pedimos fue otro de los grandes aciertos de la comida. Te aseguro que no puedes salir de allí sin probar algún postre, porque son realmente irresistibles. Y con un precio que ronda los 20 a 30 € por persona, la relación calidad-precio es bastante asequible para todo lo que ofrecen. Para un menú del día, el rango de precios puede estar entre 10 y 25 €, dependiendo de lo que elijas.
Hablando de precios y menús, el finde pasado, pedí el menú de mediodía y salimos encantados. La coca ibérica que pedí como entrante fue un acierto total. A veces el servicio es un poco rápido, lo que puede hacer que sientas un poco de prisa al comer, pero compensan con la calidad de la comida. Un truco: evita las mesas cerca de la puerta si no quieres pasar frío. Pero vamos, que el ambiente sigue siendo top.
Aprovecha cualquier ocasión para ir con amigos o familia, porque el sitio es ideal para grupos de todos los tamaños. Alejo, uno de los camareros, estuvo muy simpático y atento con nuestro grupo, gracias a él conseguimos una foto divertida que no puede faltar en nuestras redes sociales. Si eres fan de la buena comida y un trato amable, ¡este es tu lugar!
Cómo es la atención al cliente en Saona Blasco Ibáñez
Y bueno, si vamos al Saona Blasco Ibáñez, hay que tener en cuenta que suele estar bastante lleno. Te lo digo porque, si nos tocó ir un viernes en febrero, ya sabes que la reservación es *casi obligatoria*. Los camareros van como pollos sin cabeza, pero lo hacen todo con una sonrisa, ¡y eso se nota! Lo que sí noté es que la calidad y cantidad de la comida han bajado un poco desde la última vez que fui. A veces, lo bueno se ve un poco afectado, pero el ambiente sigue siendo espectacular, con ese rollo vibrante que lo caracteriza.
A pesar de lo que mencioné, si vas a almorzar de menú, ¡tienes que probarlo! La *variedad de platos* es impresionante. Desde torrijas hasta un sorprendente tataki de atún, y no te olvides de la tarta de queso con mango, que es un manjar. Es lo que hacía tiempo no probábamos, y valió la pena. Mi hija nos llevó a disfrutar ese menú, y definitivamente, volvemos para repetir. Para unos 20-30 € por persona, sales más que satisfecho.
Y olvídate de la comida solo en comidas, porque su menú de noche también merece una mención especial. ¡La atención y la comida son excelentes! La tarta Banoffee se ha convertido en un imperdible en nuestra lista, y es un clásico que simplemente no puedes dejar pasar. Algo que me encanta es que, sin importar cuán lleno esté el lugar, los camareros siguen siendo amables y atentos, lo cual es un respiro.
Sobre cómo es la atención al cliente en Saona Blasco Ibáñez, tengo que decir que, aunque a veces vayan con prisa, son super amables y atentos. Lo mismo sucede cuando el lugar está a tope; garantizan que la comida llegue rápida y sabrosa, cumpliendo con lo que se espera de un buen restaurante. Así que si tienes la oportunidad de ir, ¡no dudes en hacerlo!








