
El Restaurante El Gordo y El Flaco en Bétera es parada obligatoria si estás buscando una experiencia gastronómica de calidad. Aquí la cocina de mercado brilla con luz propia, centrándose en ingredientes de proximidad que son la verdadera estrella de cada plato. Desde las tallinas y calamares a la romana de entrantes, hasta su enorme variedad de arroces y fideuás, cada bocado es un deleite. Además, con un servicio amigable y detallista, no es sorpresa que cuenten con una calificación de 4.5 sobre 5 en diversas plataformas.
Este local no solo destaca por su comida, sino también por su ambiente: una decoración modernista que utiliza el icónico Veuve Clicquot y un salón privado donde disfrutar de comidas intimas o celebraciones en grupo. Si eres de los que valora una buena carta de vinos locales y de importación, aquí tienes una de las mejores. No olvides pasar por Av. de Valencia, 3 y vivir una experiencia gastronómica que mezcla tradición y modernidad, ¡te va a encantar!
Horarios Restaurante El Gordo y El Flaco
| Día | Hora |
|---|---|
| lunes | 13:45–16:00, 20:45–23:00 |
| martes | 13:45–16:00, 20:45–23:00 |
| miércoles | 13:45–16:00, 20:45–23:00 |
| jueves | 13:45–16:00, 20:45–23:00 |
| viernes | 13:45–16:00, 20:45–23:00 |
| sábado | 13:45–16:00, 20:45–23:00 |
| domingo | 13:45–16:00, 20:45–23:00 |
El horario podría cambiar.
Mapa Ubicación Restaurante El Gordo y El Flaco
Dónde se encuentra ubicado el Restaurante El Gordo y El Flaco
¡Hola, amigos! Hoy quiero contarles sobre mi experiencia en el Restaurante El Gordo y El Flaco y, sinceramente, ¡me encantó! Hace escasos minutos que terminé de comer allí y no tengo ni una mínima queja. Desde el principio hasta el final, todo fue perfecto. Les cuento que pedimos un postre de más que no queríamos al final y, sin ninguna molestia, lo cancelaron y no nos lo cobraron. En otros sitios, ya saben, si lo pides, lo pagas, así que este detalle fue un gran plus. La atención y calidad del servicio están a la altura de las estrellas que se merece, ¡totalmente recomendable!
El ambiente del lugar es simplemente genial. Ideal para una cena tranquila y disfrutar con amigos. La comida que probé fue deliciosa. Pedimos varias cosas para compartir, y aunque el pulpo estaba un pelín duro, todo lo demás estuvo espectacular. De verdad, no se pueden perder el tataki de atún rojo. A mí me enamoró y, si bien las chuletas de cordero no tenían tanto sabor como esperábamos, el entrecotte de 500 gramos fue una maravilla. ¡Eran mil sabores en cada bocado! Y para cerrar con broche de oro, el helado de stracciatella fue un final perfecto.
Otra cosa que me encantó fue la atención. Fernando, uno de los camareros, se aseguró de que todo estuviera a nuestro gusto, y no fue el único, todos los trabajadores eran amables y muy atentos. Es un detalle que hace la diferencia. Y como si fuera poco, nos recibieron con unas papas y almendras, además de unas empanadillas de tomate con cebolla que estaban buenísimas. Hasta hemos vuelto una segunda vez y fue tan bien como la primera. Las croquetas de chipirón y bogavante son otro de los platos que sin duda deben probar, ¡y el solomillo de vaca gallega con foie está para morirse!
Así que, si se están preguntando ¿dónde se encuentra el Restaurante El Gordo y El Flaco? Está en la Av. de Valencia, 3, 46117 Bétera, Valencia. ¡No se lo pueden perder, de verdad! Ideal para disfrutar de una buena cena en un ambiente acogedor y con un servicio inmejorable. ¡Ya estoy pensando en mi próxima visita! ️✨
Qué tipo de cocina ofrece El Gordo y El Flaco
¡No puedo dejar de hablar de El Gordo y El Flaco! La verdad es que es uno de esos lugares que no te esperas, pero cuando llegas, te das cuenta de que es un auténtico hallazgo. El local es super acogedor y elegante, perfecto para disfrutar en buena compañía. Si sumamos que el servicio es muy atento y exclusivo, ya tenemos una experiencia increíble. La comida es un verdadero festival de sabores, ¡de 10! Sin duda, si vuelvo a pasar por allí, volveré a repetir, porque es muy recomendable.
Hoy, de hecho, hemos ido a comer y la experiencia ha sido un lujazo total. El ambiente es muy tranquilo y el servicio, ¡súper atento! No sé si será el mismo equipo que trabaja siempre, pero de verdad, se nota que saben lo que hacen. Y claro, no puedo dejar de mencionar la comida: todo estaba riquísimo. Si alguna vez te animas a ir, ¡prueba los buñuelos de bacalao y la torrija de brioche con helado de vainilla! Te digo que esos platos son un must.
Y, aunque me considero un enamorado de la fideuá de pato, tengo que decir que en este sitio me he comido una de las mejores de mi vida. La combiné con un entrante de pulpo y de postre, una tarta de queso con dulce de leche que podría hacer que mis papilas gustativas se fueran de fiesta, ¡espectacular! El precio es más que razonable, ya que por dos personas, todo eso sumó unos 73 euros. ¡Me parece una ganga teniendo en cuenta la calidad!
Una cosa que me encantó fue la limpieza y la agilidad del servicio. La profesionalidad se nota en cada rincón del restaurante. Aunque éramos solo dos, pedimos varias cosas: zamburiñas, steak tartar, bravas, chuletas y una ensalada de queso burrata. Cada plato fue una delicia. Y para acabar de redondearlo, ¡un picoteo de la casa tipo minipizza que estaba para morirse! Además, hay algo que me ha hecho reír en el baño: ¡sillas alrededor del wc! Perfecto para esas reuniones de emergencia .
En cuanto a la cocina de El Gordo y El Flaco, podríamos decir que es una mezcla de lo mejor de la cocina española con un toque moderno. Con platos como la paella valenciana, fideuá de pato y hasta algunas modernidades como el steak tartar, definitivamente hay opciones para complacer a todos los paladares. Así que si buscas algo bien hecho, este es el sitio ideal. ¡No te lo pierdas!
Qué características destacan en la cocina del restaurante
Y mira, lo peor es que tenía tantas ganas de probar El Gordo y El Flaco. Desde que supe que estaba en Bétera, siempre lo veía pasar y pensaba que un día tenía que ir a disfrutar de sus platos. Pero nada de eso. Desde el momento en que nos sentamos, la experiencia se fue por el desagüe. La mesa estaba tan cerca de la entrada que cada vez que alguien abría la puerta, se nos metía un viento helado que casi nos lleva el tenedor. Y no es como si los camareros se preocuparan por eso; parecía que los clientes iban y venían como si estuvieran en un mercado, dejando la puerta abierta.
Ya ni hablemos de la ensalada de burrata que pedimos. Justo cuando el camarero nos la trajo, no se le ocurrió mejor idea que quitar la sal y el aceite de la mesa de al lado. ¡¿En serio?! Esa sal había estado en la mesa de unos desconocidos que estaban justo al lado, echándosela casi con la mano. Fue un momento surrealista, ya que realmente esperaba un lugar mejor para disfrutar de lo que prometía ser una buena comida.
Los entrantes, como las croquetas de boletus, estaban frías y tenían una textura que dejaba mucho que desear. Y haciendo eco del resto, las patatas bravas estaban tan empapadas en salsa que ya no podías encontrar ni rastro de la patata. Un consejo: si decides ir, ¡olvídate de las bravas! Lo único que hemos ganado con eso es un charco de aceite en la mesa. El plato de huevo con trufa y foie estaba igualmente bañado en aceite, y pagar más de 16€ por eso es de risa.
Ahora, al final de todo, pedir una paella de verduras parecía un buen cierre, pero, ¿adivina qué? También estaba llena de sal. En serio, ¿no hay nadie en la cocina que pruebe los platos antes de salir? Es una pena enorme porque todo esto realmente empañó mis ganas de disfrutar de un sitio que parecía querido en el pueblo.
En definitiva, en El Gordo y El Flaco, lo que realmente destaca son las porciones excesivas de sal y aceite y una atención al detalle en la cocina que deja mucho que desear. Si buscas buena comida, mejor que busques en otro lado. ¡Una lástima!
Cuáles son algunos de los platos más populares en El Gordo y El Flaco
Y, mira, si te has decidido a ir, no puedes perderte la paella valenciana. Te lo digo de verdad, está a otro nivel. Una de las mejores que he probado en Valencia, y eso ya es decir bastante. Además, en El Gordo y El Flaco también tienen entrantes que no se quedan atrás; todo está hecho con esmero y con los mejores ingredientes. Y aunque el local puede volverse un poco ruidoso cuando se llena, la decoración es tan bonita y elegante que te hace sentir en un sitio especial.
El servicio es otro de esos puntos altos. A pesar de que a veces puede ser un poco lento, la amabilidad del personal lo compensa. Se nota que están siempre atentos, asegurándose de que estés disfrutando de tu experiencia. ¿Te imaginas compartir una costilla de ternera en su punto perfecto mientras el personal se preocupa por cada detalle? ¡Es genial! Y no olvides dejar un hueco para el postre. Te recomiendo el hojaldre de manzana; a mí, que no soy muy de postres, me dejó impresionado. Y el helado de turrón con trocitos de almendra también es una delicia.
En cuanto a la relación calidad-precio, está muy bien; por unos 20-30 € por persona tienes un festín que no olvidarás. Y, si te preocupa aparcar, hay un montón de plazas libres en las calles cercanas, ¡así que no hay excusas para no ir! La próxima vez que vuelva, estoy seguro de que pediré la paella para llevar. Vale la pena cada céntimo.
Así que, si te preguntas cuáles son algunos de los platos más populares en El Gordo y El Flaco, definitivamente apúntate la paella, las tellinas a la plancha, la costilla de ternera, y ese hojaldre de manzana. No te vas a arrepentir. Sin duda, ¡volveré pronto!
Qué calificación tiene el restaurante en plataformas de reseñas
Así que, tras nuestra visita al Restaurante El Gordo y El Flaco el domingo, no puedo dejar de pensar en lo bien que comimos. A pesar de llegar un poco tarde, pasadas las 15:00 h, y no poder pedir un arroz, los entrantes nos salvaron el día. ¡Esas bravas eran de otro mundo! Incluso para mí, que normalmente no soy muy fan de ellas, estaban en el top de las mejores bravas que he probado. Y de principal, optamos por carne que estaba exquisita. Con una media de 40 € por persona, la relación calidad-precio me parece más que justa, especialmente porque nos invitaron al café al final.
Aprovechamos la ocasión para celebrar el cumpleaños de un amigo y el ambiente fue simplemente genial. Todos disfrutamos de un arroz al horno en paella que estaba espectacular. Algunos de los que pidieron el arroz meloso de bogavante comentaron que le faltaba un poco de sabor, pero en general, el plato fue bien recibido. El final perfecto llegó con un helado de pistacho que dejó a todos con ganas de más. ¡Definitivamente volveré para probar más cosas con mi pareja!
La verdad es que la experiencia fue increíble desde la comida hasta el ambiente. El servicio estuvo a la altura, haciendo que nos sintiéramos como en casa. Los platos llegaron de manera impecable, con una presentación hermosa, evidentemente los chicos de allí saben lo que hacen. Aparte, el local es acogedor y la terraza es muy cómoda para disfrutar del clima.
Y para coronar esta experiencia, el restaurante ha recibido 5 estrellas en plataformas de reseñas, lo que lo convierte en un sitio que definitivamente vale la pena visitar si estás por la zona. Así que no dudes, lánzate a probarlo; te prometo que no te decepcionará. ¡Ya estoy deseando repetir!
Cómo es el servicio en El Gordo y El Flaco
Y después de todo eso, no puedo dejar de contarles sobre El Gordo y El Flaco. La primera vez que escuché hablar de este lugar, me dijeron que era un restaurante de 5 estrellas y que estaba en la Avenida de Valencia, 3, Bétera. Y, ¡vaya que tenían razón! Desde que llegas, el ambiente ya te atrapa. Por la noche, con sus luces, el local tiene un aire acogedor que invita a quedarse un rato más.
La atención es simplemente exquisita. Cada miembro del personal parece estar ahí para asegurarse de que tu experiencia sea perfecta. Te hacen sentir como si fueras parte de la familia, siempre con una sonrisa y dispuesto a recomendarte lo mejor del menú. Comida de 5 estrellas, servicio de 5 estrellas... ¿qué más se puede pedir? La tarta de manzana y la torrija de brioche con helado de vainilla son imperdibles, ¡te vas a chupar los dedos! También tienes que probar el arroz del senyoret, que aunque puede que no sea el mejor que he probado, sí que tiene un sabor increíble que te deja satisfecho.
Hablando de los platos, el ajoarriero es un must, y la ensalada también es bastante completa. La presentación es otra cosa que me encantó, todo está cuidado al detalle. Claro, hay cositas por ajustar; el arroz, por ejemplo, estaba un poquito más caldoso de lo que esperaba, pero, ¡ojo! No es que estuviese malo, era simplemente diferente a lo que uno se imagina. Pero la combinación de sabores en cada plato compensa totalmente.
Y ya saben, si se animan a ir, el servicio es, en general, bastante bueno; aunque hubo un parón momentáneo que no se sintió tan grave, ya que todos son tan amables que se te pasan los pequeños fallos. Así que, si quieres disfrutar de una buena comida en un ambiente tranquilo y agradable, El Gordo y El Flaco es el sitio ideal. ¡Ya tienes un plan para esta semana!
Qué tipo de ambiente se puede encontrar en el restaurante
Y bueno, hoy me he llevado una gran impresión después del bautizo que tuvimos en El Gordo y El Flaco. Hablando de comidas, ¡la variedad que pedimos fue increíble! Entre las delicias que nos sirvieron, el jamón tenía un sabor magnífico que, seamos sinceros, te dejaba queriendo más y más. La sardina estaba espectacular y, por supuesto, no puedo dejar atrás el entrecot que estaba para chuparse los dedos. Aunque no tuve tiempo de sacar fotos de todo, la torrija que probé me dejó en las nubes, de verdad, ¡un 11 sobre 10!
Lo que más me sorprendió fue el ambiente. El restaurante es muy bonito y, para ser sincero, ¡me encantó que estuvimos en una mesita apartada! Eso le dio un toque de intimidad a la celebración con la familia que se agradece un montón. La atención del personal también fue de 10—todos muy educados y atentos, lo que siempre es un plus. Sí, es cierto que el precio lo noté un poco elevado, pero después de probar la comida, creo que vale la pena. En total nos salió por unos 40-50€ por persona, pero con todo lo que disfrutamos, ¡casi ni me di cuenta!
Y hablando de volver, tengo que compartir que ya estoy deseando repetir. Fuimos el 1 de noviembre y fue un acierto total. Las croquetas que pedí, aunque no me volaron la cabeza como esperaba, había mucha variedad. Pero los buñuelos de bacalao estuvieron espectaculares. No les puedo poner 5 estrellas solo por las croquetas, pero el servicio, las recomendaciones y la calidad de la comida sí que me hicieron sentir en casa. Por fortuna, los platos principales—un solomillo de ternera y una lubina salvaje—fueron una fiesta para el paladar.
En cuanto al ambiente, la vibra de El Gordo y El Flaco es un balance perfecto entre lo acogedor y lo festivo. Es el lugar ideal para celebrar ocasiones especiales, ya que se siente esa calidez familiar, pero también hay un toque elegante que lo convierte en un sitio perfecto para una cena más íntima. Además, siempre está lleno, lo que habla bien de ellos, ¡así que mejor reservar con tiempo! Sin duda, ¡un planazo para cualquier día de la semana!
Qué elementos decorativos son distintivos del Restaurante El Gordo y El Flaco
¿A quién no le gusta encontrarse con un restaurante en el que, desde el momento en que entras, sientes que todo va a ser genial? El Gordo y El Flaco es exactamente eso. La atención del personal es super amable y siempre están pendientes de lo que necesites. Se nota que tienen un buen equipo, ya que nunca tienes que esperar demasiado y siempre te hacen sentir como en casa. Si te gustan las croquetas, ¡estás de suerte! Aquí las preparan de una forma que te van a parecer las mejores que has probado en tu vida. Y sí, lo digo en serio. Cada vez que voy, aprovecho para pedirme unas cuantas.
Hablando de los platos, hay que mencionar que todo lo que salga de esa cocina está en un nivel top. Puedes pedir cualquier cosa y te aseguras que va a sorprenderte. Por ejemplo, cuando fui con unos amigos, nos pedimos varios entrantes y una paella espectacular que, sinceramente, no puedo dejar de recomendar. Todo eso y, además, con un precio que te deja pensar: "¿Qué? ¡Solo esto por todo lo que comimos?" ¿145 euros para cuatro personas? Eso es un chollo. Un pequeño detalle: puede que el servicio sea un pelín lento en horas pico, pero la calidad de la comida hace que merezca totalmente la pena.
Y ya que estuvimos hablando del ambiente, déjame decirte que el lugar es una delicia visual. La decoración es sutil, cuidada y con un toque moderno que no abruma. Te recibe una entrada espectacular que simplemente da gusto cruzar, y dentro, cada rincón está pensado para que te sientas a gusto. Las mesas están impecables y todo está tal cuidado que solo te invita a disfrutar de tu cena. Por otro lado, aunque las alcachofas no eran de temporada, ¡me sorprendieron para bien! Ah, y si eres de los que prefieren cenar en casa, la opción de pedir para llevar está genial.
Así que ya sabes, si estás pensando en un buen lugar, El Gordo y El Flaco es un referente en Bétera. No creo que te arrepientas de pasar una noche allí. La combinación de buena comida, mejor servicio y ambiente agradable es el combo perfecto para cualquier ocasión.








