La Cantina del Ruyo

La Cantina del Ruyo

La Cantina del Ruyo, ubicada en C. Solana, 2, 12449 Figueres, Castellón, es el lugar perfecto para disfrutar de una buena comida en un ambiente relajado. Aquí encontrarás espectaculares platos y tapas súper atractivas, todo a precios muy ajustados. Si eres de los que disfrutan de un buen bocado, no puedes perderte sus bocadillos de secreto ibérico a la plancha. Y si tienes la suerte de conseguir una mesa en su terraza con vistas a la montaña, podrás saborear todo eso mientras disfrutas de la panorámica.

La experiencia en La Cantina del Ruyo no solo se trata de la comida; el trato del personal es inmejorable, lo que hace que te sientas como en casa desde el primer momento. Perfecto para una comida en familia, aquí puedes elegir entre bocadillos por medio o de barra entera, además de otras delicias como embutido y manitas de cerdo. Al final, no olvides pedir un buen carajillo para rematar tu almuerzo con un toque especial. ¡Es simplemente genial!

La Cantina del Ruyo

Bar restaurante
4,7
644Reseñas
Fotos
C. Solana, 2, 12449 Figueres, Castellón
655 80 85 96

Horarios La Cantina del Ruyo

DíaHora
lunes9:00–16:00, 18:00–19:30
martesCerrado
miércoles9:00–16:00, 18:00–19:30
jueves9:00–16:00, 18:00–19:30
viernes9:00–16:00, 18:00–24:00
sábado9:00–16:00, 18:00–24:00
domingo9:00–16:00, 18:00–19:30

El horario podría cambiar.

Mapa Ubicación La Cantina del Ruyo

Dónde se encuentra La Cantina del Ruyo

¡Hola! Si estás buscando un lugar curioso para comer en Figueres, tienes que escucharme hablar de La Cantina del Ruyo. Está en C. Solana, 2, 12449 Figueres, Castellón, y tiene un ambiente que puede ser un poco variado según el día, pero siempre vale la pena intentarlo.

Ahora, no te voy a mentir, mi primera experiencia no fue del todo fantástica. Fui con la intención de pedir unas raciones, pero me encontré con un menú cerrado que no me acabó de convencer. La ensalada era muy normalita, y las croquetas parecían más bien de esas que ya vienen listas. La bechamel estaba terrible, y lo de los cuatro trozos de jamón y ese rebozado basto, pues… no sé, parecía un juego de adivinanzas culinarias. Sin embargo, las patatas panaderas estaban muy ricas, así que tampoco fue un desastre total. Luego, el plato de embutido no desentonó, pero el revuelto… bueno, aún no sabemos de qué era. Por cierto, me pedí costillas al horno que, para ser honestos, estaban llenas de grasa, y la sensación de que eran de esas que llegan precocinadas no se me fue. Mi marido, en cambio, pidió bacalao, que no estaba mal, pero tampoco le brilló tanto. Ah, y ni hablar de que en el wc no había jabón ni papel, un pequeño detalle que siempre se agradece.

Pero no todo fue malo, ¿eh? La próxima vez creo que le daremos una oportunidad a los almuerzos, porque he oído que esos sí que están de escándalo. Muchos dicen que la terraza tiene muy buenas vistas, lo que ya de por sí lo hace atractivo. Además, el precio por persona ronda entre 30-40 €, así que tampoco es una locura.

Y si te soy sincero, no todo fue negativo. En una segunda visita, quedé realmente impresionado. ¡Los almuerzos de aquí son de otro mundo! A un precio super ajustado, la atención y amabilidad del personal fue un auténtico 10. El ambiente, especialmente en la terraza, es muy agradable y cuenta con vistas a la sierra de Espadán. Te aseguro que los bocatas que sirven son dignos de perder la cabeza. La atención es muy rápida, y el cremaet… ¡Madre mía, qué delicia! Todo esto por alrededor de 10-20 €, así que realmente no me puedo quejar.

En resumen, si decides visitar La Cantina del Ruyo, la dirección es C. Solana, 2, 12449 Figueres, Castellón. Puede que una experiencia no sea la mejor, pero otra puede volverte a enganchar. ¡Te animo a darle una oportunidad!

Qué tipo de comida se ofrece en La Cantina del Ruyo

Y ya te digo, La Cantina del Ruyo es un lugar que se ha ganado esas 5 estrellas a pulso. La primera vez que fui con mi familia, ¡fue todo un descubrimiento! Un sitio de pueblo, muy acogedor, y lo mejor de todo, su terraza con vistas preciosas. La gente que trabaja allí es super amable y el servicio es simplemente excelente. La comida que probamos estaba riquísima y, con lo que pagamos, me quedé muy satisfecha. Hicimos un menú que incluía picoteo sorpresa super abundante, un segundo plato, y los postres eran caseros, una delicia total. Desde luego, si vuelvo por la zona, no dudaré en volver.

La segunda vez que volví al Ruyo fue igual de genial. Esta vez paré a probar un bocadillo, y déjame decirte que era enorme, ¡tanta cantidad que no se podía cerrar! Solo me costó 12 euros y además incluía un refresco y un café. El dueño, que es super cortes, hasta me invitó a un chupito cuando me fui, un gesto bonito que no se ve en todos lados. De verdad, este lugar es muy recomendable y siempre te sientes bien recibido.

Y si has estado en bici, como yo, después de un buen día recorriendo los pueblecillos de alrededor, ¡no hay nada como un buen cocido! Aquí puedes encargarlo, y te aseguro que está buenísimo. No solo eso, sino que, como es habitual en los pueblos, también hacen un cremaet espectacular que no te puedes perder. Y ya que hablamos del espacio, me encanta que hay un parking gratuito cerca, así que aparcar no es un problema.

Ahora, si te estás preguntando qué tipo de comida ofrecen en La Cantina del Ruyo, la respuesta es que tienen una mezcla increíble de platos caseros, desde patatas bravas laminadas hasta platos típicos como el magro con tomate y huevos fritos. Además, siempre tienen algo nuevo en el menú que te sorprenderá. Sin duda, es un lugar donde se come bien, a buen precio y en un ambiente super acogedor. ¡Tienes que probarlo!

Cuáles son algunos de los platos destacados del menú

Y ya que estamos hablando de La Cantina del Ruyo, no puedo dejar de mencionar lo genial que es este sitio en C. Solana, 2, 12449 Figueres, Castellón. ¡De verdad, es uno de esos lugares que tienen un ambiente espectacular! Si estás por la sierra de Espadán y buscas un sitio para almorzar, este es el lugar indicado. Te prometo que los bocadillos son espectaculares y la relación calidad-precio es impresionante. ¿Quién puede resistirse a un buen bocadillo de secreto ibérico con pimiento? Te juro que es una maravilla y a un precio que no te hará llorar.

Y te cuento, si el clima acompaña, debes pedir una mesa en la terraza. Ese solecito en invierno es lo mejor. No hay nada como disfrutar de un bocadillo de magro con tomate y huevos fritos mientras te da el sol en la cara. Además, la atención es de 10, así que puedes relajarte y disfrutar de la comida sin preocupaciones. Es una parada obligada, eso sí, te recomiendo que llames para reservar, porque se llena rápido, especialmente los fines de semana.

Ya ves, te aseguro que este sitio no solo es bonito, sino que también tiene un ambiente genial. Escuchar el murmullo de la gente y disfrutar del paisaje desde la terraza es algo que no tiene precio. Y si se te antoja algo dulce después de la comida, el cremaet es una delicia que no puedes dejar pasar.

Y por si te lo estás preguntando, algunos de los platos destacados del menú son el magro con tomate y huevos fritos, ideal para reponer fuerzas; el bocadillo de secreto ibérico que es un triunfo a cualquier hora y, no te olvides del revuelto de habas con morcilla si lo tuyo es algo más elaborado. Tienes mucho para elegir y lo mejor: todo está riquísimo y no te vaciará el bolsillo. ¡Así que ya sabes, cuando estés por allí, no dudes en hacer una parada en La Cantina del Ruyo!

Los precios en La Cantina del Ruyo son accesibles

Y hablando de La Cantina del Ruyo, ¡vaya sorpresa me llevé la primera vez que fui! Este bar restaurante, ubicado en C. Solana, 2, 12449 Figueres, Castellón, no solo es de los más recomendados, ¡sino que también se lleva sus 4 estrellas por muy buenas razones! Desde que llegas, te envuelve ese ambiente acogedor y familiar. El matrimonio que lleva el local es de lo más atento, y eso se nota en cada detalle. Si lo tuyo es disfrutar de buenas vistas, te encantará su terraza, donde puedes degustar tu comida mientras admiras el paisaje.

La carta es variada, pero si hay dos platos que debes probar son el Magro con Tomate y Huevos Fritos y alguna de sus opciones de brunch. La calidad de la comida es fantástica, con un sabor que te deja queriendo más. ¡Y ni se diga de los precios! Puedes hacer una buena comida por 1-10 € por persona, lo que lo convierte en una opción muy asequible para cualquier ocasión. Además, el servicio es ágil y eficaz, así que no te sentirás como si esperases una eternidad por tu pedido.

¿Sabías que pronto cambiarán de ubicación? ¡Sí, van a abrir en Caudiel! Así que si eres de los que disfruta de un buen plan motero, tenlo en cuenta. Es un sitio ideal para hacer una parada mientras recorres la Sierra de Espadán, perfecta para esos almuerzos de motoristas. ¡Y eso que ya hay muchas rutas chulas por la zona! Ellos tienen un don especial para hacer que tu experiencia sea memorable, y seguro que seguirán haciéndolo en su nuevo local.

Y volviendo a tu pregunta sobre los precios, la respuesta es un rotundo : los precios en La Cantina del Ruyo son más que accesibles. Por lo que obtienes, tanto en comida como en servicio, es una de esas joyas que no puedes dejar de visitar. Así que, si aún no has ido, ¡no te lo pienses más y ¡anímate a descubrirlo!

Qué opciones de bocadillos están disponibles

Y bueno, si estás buscando un lugar para almorzar con hambre, La Cantina del Ruyo es, sin duda, el sitio ideal. Ese ambiente motero y el trato del personal te hacen sentir como en casa desde el momento en que entras. Todos saben cómo hacerte sentir bien, y no hay nada mejor que disfrutar de un buen bocata después de una ruta. Hablando de bocatas, ¡son grandes y riquísimos! Te aseguro que te quedarás corto si no pruebas uno de los suyos. Además, los precios son más que razonables, ¡así que no hay excusas para no ir!

La terraza es otro gran punto a favor. Imagínate disfrutando de las vistas espectaculares mientras saboreas uno de esos bocadillos. Es como un pequeño paraíso motero. Y si traes la moto, no te preocupes, que tienen un aparcamientos gratis súper amplio tanto para motos como para turismos. Ya sabes que a nosotros nos encanta eso, sobre todo después de una buena ruta como la 99. Ah, y cuidado que el domingo decidí hacer una parada y juro que esos que están almorzando tienen un aire a disfrutar de lo lindo.

Por cierto, si no te decides por un bocata, tienes opciones que van desde ensaladas geniales hasta croquetas de queso y jamón, o incluso una rica paella. ¡Es un festín! Yo aún no he podido probar el bocata de secreto con pimientos, pero he oído que es de otro mundo. Así que si te da el antojo, ni lo dudes. Al final, después de un buen almuerzo, puedes darte una vuelta por el pueblo, el "Rincón del beso" es una parada obligatoria. Simplemente te vas enamorando de todo lo que ofrece Figueres.

En resumen, si buscas uno de esos sitios que son más que un simple bar restaurante, donde cada bocado cuenta y la amabilidad del personal te deja sonriendo, La Cantina del Ruyo tiene que estar en tu lista. ¡Te aseguro que no te arrepentirás!

Es posible comer en la terraza de La Cantina del Ruyo

Y hablando de nuestra visita a La Cantina del Ruyo, ¡vaya experiencia! Fuimos a almorzar durante una de esas rutas en moto que nos gustan tanto y quedamos encantados. Desde que llegamos, los hosteleros fueron súper simpáticos y rápidos, lo cual siempre se agradece cuando la hambre ataca. La variedad en el menú es impresionante, pero me entregué al bocadillo de chistorra y huevo. Aunque estaba espectacular así, ya estoy pensando en volver y añadirle un toque de queso; creo que intensificaría el sabor, ¿verdad? Y ni hablar de los cremaets, ¡eran enormes y estaban buenísimos!

Y no me puedo olvidar de la terracita, donde la vista es increíble y puedes disfrutar del solecito. Literalmente, fue el broche de oro a nuestra jornada. Los precios son correctos para la calidad que ofrecen, y con el buen ambiente que hay, está claro que volveremos. Por cierto, también conocimos a Tomás, un vecino del pueblo, que nos echó una mano con un problemilla que tuvimos con la bici; eso te hace sentir que hay buena vibra en el lugar. ¡Gracias a él y a Amelia por su generosidad!

Además, como somos ciclistas, nos habían recomendado el conejo que hacen en caldero con avellanas, que está para morirse. Te lo digo, casi salimos a gatas de lo bueno que estaba. Otro dato interesante: después de nuestra ruta, todos nos pusimos a disfrutar de unos carajillos que estaban de lujo, perfecto para reponer energía. La comida es abundante y la calidad, estupenda.

Y para resolver la pregunta que seguro se están haciendo: sí, es totalmente posible comer en la terraza de La Cantina del Ruyo. Así que si buscan una buena comida con vistas al sol, ya saben dónde ir. Con la variedad de platos y el trato tan familiar, no hay excusa para no disfrutar de un buen rato en este lugar. ¡Hasta la próxima!

Qué vistas se pueden apreciar desde la terraza del restaurante

¡Vaya descubrimiento! Habíamos hablado de La Cantina del Ruyo un montón de veces y al final nos decidimos a ir a hacer ese famoso esmorzaret. Te aseguro que no nos decepcionó en absoluto. Los dos 'medios' bocatas que probamos fueron espectaculares; uno de panceta curada con pimientos y huevo frito que está para chuparse los dedos. Y ni hablar del trato, fue magnífico, ¡de verdad, nada que añadir!

Además, la atmósfera es increíble. Cuando llegamos, había un ambiente muy amigable, perfecto para disfrutar de una buena charla mientras comemos. Lo que más me sorprendió fue que, aunque no lo conocía personalmente, había oído hablar maravillas de él, y efectivamente, ¡cumple con todo lo que dice! El personal es súper atento y, la verdad, los carajillos son de escándalo. ¡Repetir está en la lista, sin duda!

Si te gusta disfrutar en buena compañía, este es el sitio perfecto. Hay un montón de opciones de bocatas grandes y cargados, así que seguro te irás con el estómago lleno. Te recomiendo el revuelto de habas con morcilla y, si eres de los que les va el embutido, no te puedes perder el bocata de secreto ibérico con pimientos. Y lo mejor de todo es el precio, que oscila entre 1 y 10 € por persona. ¡Una auténtica ganga para lo que ofrecen!

¿Y sabes qué es aún más genial? Desde la terraza se pueden disfrutar de vistas increíbles. Puedes apreciar el bonito paisaje del pueblo y, honestamente, es un lugar perfecto para relajarte después de un buen almuerzo. Así que si te preguntas qué vistas hay, ¡te lo resumo en que son simplemente espectaculares! Pero no te olvides de reservar porque, a este paso, no voy a ser el único que descubra este lugar.

Cómo es el trato del personal en La Cantina del Ruyo

Y hablando de esos almuerzos, ¡no puedo dejar de mencionar lo mucho que me encanta La Cantina del Ruyo! Hoy volví y, como siempre, fue una parada obligada para motoristas y los que buscan un buen brunch. La calidad de la comida es, sin duda, excelente y a un precio más que acorde. Es de esos lugares que debes recomendar a todos tus amigos. Amalia, ¡aquí estamos de nuevo, jeje! Sin lugar a dudas, 5 estrellas para la comida, el servicio y el ambiente.

Si te gustan los bocatas, prepárate para flipar. Tienen unos buenos bocatas con buen pan y están bien rellenos, con una variedad que nunca decepciona. Además, el servicio es rápido y amable. Y ni hablar del cremaet, ¡es una locura! La relación calidad-precio es ideal; por unos 6,50€ tienes un bocadillo, bebida y café. ¡Es que no se puede pedir más! De hecho, tanto mi mujer como yo, que fuimos sin reservar, nos hicieron un hueco y la atención fue genial, ¡por eso repetiremos!

En cuanto a la atención del personal, es simplemente EXCELENTE. Desbordan atención y simpatía, lo que hace que te sientas en casa desde el primer momento. A pesar de que llegamos algo tarde, Amalia nos atendió de maravilla y el almuerzo fue fantástico. El ambiente es acogedor, con una terraza con vistas encantadoras que te hace querer quedarte horas. La gente es muy amable, y esa es otra razón por la que este lugar ha ganado un cliente más, y sé que cientos de moteros se unirán a mí. Así que, si no lo has hecho aún, ¡no te lo pierdas! Es el típico sitio que, al menos una vez en la vida, tienes que visitar. ✌️

Es La Cantina del Ruyo un buen lugar para comidas en familia

Y entonces llegamos a La Cantina del Ruyo, ¡y vaya que fue un descubrimiento! Este bar restaurante, ubicado en C. Solana, 2, 12449 Figueres, Castellón, tiene esa vibra acogedora que te hace sentir como en casa desde el momento en que cruzas la puerta. Las paredes están decoradas con un montón de cosas curiosas que le dan un toque muy personal y divertido. Y la mejor parte, ¡todo huele increíble!

Hablemos de la comida, porque eso sí que es un tema serio aquí. Tienen una carta que es un verdadero festín. Desde tortillas caseras hasta pescados frescos del día, sin olvidar sus tapas que son una maravilla. Si te gusta picar, no te vayas sin probar las albóndigas de la abuela, que son, literalmente, el abrazo cálido que todos necesitamos en un plato. Y ni hablar de sus postres caseros; cada bocado es como un pequeño festival de sabor. Puedes ir con amigos a disfrutar de unas cervezas artesanales y picar un poco, ¡o hacer un banquete total!

Además, el ambiente es perfecto para pasar un buen rato. La música suena a un volumen agradable y la conversación fluye naturalmente. El servicio es super amigable; el personal siempre tiene una sonrisa y parece realmente disfrutar lo que hacen. Te hacen sentir como un viejo conocido, lo que es un gran plus.

¿Y qué tal para ir con la familia? Claro que sí, La Cantina del Ruyo es un lugar genial para comidas en familia. Con un menú variado que seguramente complace tanto a los más pequeños como a los adultos (hey, ¡a nadie le amarga un dulce!), y el ambiente relajado es ideal para que cada uno se sienta cómodo y disfrute. Así que, si buscas un sitio donde todos puedan probar algo rico y pasar un buen rato juntos, este es tu lugar. ¡Anímate y ve a descubrirlo!

Fotografías La Cantina del Ruyo

Artículos relacionados