
El Gastrónomo, situado en Av. del Primat Reig, 149, Benimaclet, es un verdadero clásico de Valencia que ha estado deleitando paladares desde 1985. Aquí, la oferta gastronómica es espectacular: desde carnes y pescados jugosos hasta deliciosos arroces. Lo mejor de todo es que están comprometidos con la calidad y el detalle, haciendo que cada plato, preparado por un equipo de profesionales, sea una experiencia única. Además, cuentan con más de 250 referencias de vino seleccionados para acompañar tu elección, ¡perfecto para maridar esos sabores!
Si buscas un lugar agradable y con un ambiente renovado, este es tu sitio. Recientemente actualizaron el aspecto de la sala, pero sin perder su esencia tradicional y su delicioso recetario. Desde paellas y tapas hasta opciones vegetarianas y platos más innovadores, hay algo para cada gusto. ¿Quieres saber más? Puedes explorar el menú y reservar mesa, además de disfrutar del parking gratuito. No te olvides de echar un vistazo a las opiniones positivas que han ido acumulando a lo largo de los años, ¡con un impresionante 4.6 de 5 en Restaurant Guru!
Horarios El Gastrónomo
| Día | Hora |
|---|---|
| lunes | 13:30–17:30 |
| martes | 13:30–17:30, 20:30–1:00 |
| miércoles | 13:30–17:30, 20:30–1:00 |
| jueves | 13:30–17:30, 20:30–1:00 |
| viernes | 13:30–17:30, 20:30–1:00 |
| sábado | 13:30–17:30, 20:30–1:00 |
| domingo | Cerrado |
El horario podría cambiar.
Mapa Ubicación El Gastrónomo
Dónde se ubica El Gastrónomo
¡Hey, colegas! Si están buscando un sitio especial para comer en Valencia, no pueden perderse El Gastrónomo. Este lugar, situado en Av. del Primat Reig, 149, Benimaclet (46020 València), es todo un hallazgo. Desde el momento en que atraviesan la puerta, se darán cuenta de que están en un sitio bien cuidado. La atención es increíble y parece que cuidan cada pequeño detalle para hacerte sentir especial. Es de esos lugares que te hacen pensar: “¡Vaya, esto es lo que llamo un buen servicio!”.
Ahora hablemos de lo que realmente importa: la comida. ¡Y vaya que la tienen buena! Empezamos con unos entrantes que ya son legendarios. El foie con sus mermeladas es una explosión de sabor que no se pueden perder. Las vieiras con jamón y habas son también para quitarse el sombrero. Pero lo que realmente se robó el show fue el steak tartar, que lo preparan al momento justo enfrente de ti. ¡Es uno de sus sellos! Y cuando lleguen a los platos principales, no duden en pedir el solomillo acompañado de fresas y puré de patatas porque es una opción que impresiona. Para endulzar la experiencia, la tarta de queso es el cierre perfecto.
Aunque El Gastrónomo tiene muchísimos adeptos, lo chido es que no siempre es el más conocido. Pocos clásicos en València tienen una reputación tan increíble sin estar en todas las redes sociales. ¡Eso sí que es valor! El local es elegante y cálido, con buena iluminación y un ambiente que te hace querer quedarte un rato más.
Así que ahí lo tienen, si quieren un lugar donde comer bien y disfrutar de buen trato, El Gastrónomo debería estar en su lista. Ubicado en Av. del Primat Reig, 149, Benimaclet (46020 València), promete no decepcionarlos. ¡Así que ya saben, anótenlo y vayan a disfrutar de una experiencia gastronómica!
Qué tipo de platos se ofrecen en El Gastrónomo
Y, ¡vaya descubrimiento! Si me preguntas, El Gastrónomo es un lugar que hay que visitar sí o sí. Le han dado un buen repaso al local y, aunque está reformado, esa esencia que lo hizo famoso no se ha perdido ni un ápice. La decoración es elegante y acogedora, justo lo que necesitas para disfrutar de una buena comida en buena compañía. Además, el personal es pura amabilidad y profesionalismo, siempre con una sonrisa y a tu servicio.
Cuando fuimos, nos dimos un festín. Me quedé alucinado con las diferentes opciones, pero el plato estrella que definitivamente hay que probar es el . ¡Es de otro mundo! Y no podemos olvidar las berenjenas a la miel con jamón ibérico; una combinación que será tu nueva obsesión. Ah, y si eres fan del pescado, la sardina ahumada sobre carpaccio de calabacín es una auténtica joya.
Y para los que tienen antojos de lo dulce, el es una forma perfecta de cerrar la comida. Imagínate el espectáculo que montan al prepararlo en mesa. Es como un show que va acompañado de un sabor espectacular. La experiencia va más allá de solo comer; aquí todo gira en torno a disfrutar.
Y ojo, que no solo se trata de una experiencia gastronómica excepcional. La atención en sala es realmente destacable; el personal te hace sentir como en casa. Y para mayor comodidad, ¡tienen parking propio! Un lujo en Valencia que a veces es complicado de encontrar. Así que, si te estás preguntando “¿qué tipo de platos se ofrecen en El Gastrónomo?”, la respuesta es sencilla: tienen de todo. Desde un arroz de verduras delicioso para los vegetarianos hasta sus platos icónicos que combinan tradición y vanguardia en cada bocado. ¡No te lo pierdas!
Cuál es la especialidad de El Gastrónomo
Yo también celebré mi cumpleaños en El Gastrónomo este año y, como siempre, fue una experiencia inolvidable. Ya es una tradición familiar, así que no puedo dejar de recomendarlo. Cinco estrellas por todo: desde la comida hasta el ambiente. Te aseguro que el steak tartar, ¡preparado al momento y en tu mesa! es un must. Esa atención al detalle es lo que hace que cada visita sea tan especial. Además, el servicio es de 10, siempre atentos y amables.
El ambiente puede ser tranquilo, perfecto para disfrutar de una buena cena en familia o con amigos. La comida es simplemente espectacular, con una oferta que va desde pescados como el suquet de lubina hasta carnes y arroces. El lugar es elegante y cómodo, y si te preocupa dejar el coche, no te preocupes. Tienen plazas de aparcamiento gratuitas justo al lado. Aún así, recuerda pedir el ticket antes de aparcar porque parking en la zona puede ser un caos.
Hablando de recomendaciones, no olvides el sorbete de mango como postre... es un clásico que no falla. La variedad en la carta es amplia y definitivamente tienen opciones para todos, incluyendo intolerantes al gluten, así que no te preocupes por eso. Todo en un ambiente cuidado y profesional. Por cierto, la carta de vinos es extensa, aunque algunos precios pueden ser un poco elevados. ¡Pero lo vale!
Así que, ¿cuál es la especialidad de El Gastrónomo? Sin duda, el steak tartar y los crepes suzette, ambos preparados delante de ti. Pero no te olvides del ceviche de corvina y esos buñuelos de bacalao que son un auténtico descubrimiento. En resumen, si buscas una experiencia gastronómica memorable, este es el lugar.
Qué tipo de vinos se pueden encontrar en la carta del restaurante
Y si te soy sincero, El Gastrónomo es ese tipo de sitio que se queda grabado en la memoria. Cuando entras, ya sientes que te van a tratar bien, esa magia que tienen los lugares especiales. El ambiente es una mezcla perfecta entre elegancia y comodidad, lo que lo convierte en un espacio ideal para una cena tranquila. La atención del personal, que es como el abrazo cálido que todos necesitamos a veces, te hace sentir no solo esperado, sino realmente valorado. Aquí no hay lugar para las prisas; es un refugio donde cada rincón invita a disfrutar de la comida y la compañía.
Hablando de la comida, los entrantes que elegimos para compartir fueron un verdadero festín de sabores. El jamón ibérico, que por cierto era de calidad excepcional, se derretía en la boca, y esas anchoas del Cantábrico... ¡ay, cómo conquistar! Puedo decirte que la combinación de los buñuelos de bacalao, crujientes por fuera y suaves por dentro, junto con los corazones de alcachofa salteados, fue un espectáculo para los sentidos. Cada plato servía a la perfección, destacando una sencillez que es rara de encontrar en muchos restaurantes.
Y luego están los platos principales, que fueron otra liga. El entrecôt estaba simplemente espectacular, tierno y jugoso, mientras que la lubina al horno hacía honor al mar, deslumbrando en su elegancia y sabor. Pero el verdadero show fue el steak tartare, que José Javier Martínez prepara frente a ti. ¿Quién no se queda embelesado viendo a un maestro en acción? La presentación es un auténtico deleite, y el sabor, oh, ¡no hay palabras!
Y no puedo olvidar el toque dulce. La torrija de pan de calabaza y las crêpes Suzette flambeadas son un cierre espectacular para cualquier cena. Esos postres son un abrazo cálido para el paladar, llevándote a un viaje de sabores que aún recuerdas con una sonrisa.
En cuanto a la carta de vinos, la selección es simplemente acertada. Desde un Observador de Rías Baixas, fresco y elegante, que complementa maravillosamente los entrantes, hasta un Valtosa Syrah de Jumilla para las carnes, cada vino fue una elección perfecta. Y no olvidemos el Dulce de Invierno de bodegas Javier Sanz para esos postres, que redondeó la experiencia con un toque sorprendente y delicado. Así que sí, si piensas en vinos, encuentras opciones que no solo son deliciosas, sino que elevan cada plato a otro nivel.
Así que ya sabes, si andas por Valencia y quieres disfrutar de una experiencia gastronómica que combine calidad, un ambiente acogedor y un servicio impecable, El Gastrónomo no es solo una opción, es *la* opción. ¡No te lo pierdas!
Es necesario hacer una reserva para comer en El Gastrónomo
¡Ya ves, la última vez que fui a El Gastrónomo en Benimaclet fue una experiencia agridulce! El steak tartar era el plato que íbamos buscando y, aunque me decepcionó un poco ver que lo preparan más como una masa de vinagre que como lo solían hacer antes, el resto de la comida estuvo espectacular. El crep, por otro lado, me dejó con ganas de más: estaba delicioso. El ambiente era de diez y el servicio, increíble; realmente se nota que cuidan a sus clientes.
Hablando de la atención, tenía mis dudas después de algunos restaurantes que he visitado últimamente, pero aquí todo fue diferente. Si vas en familia, como nosotros, te aseguro que lo disfrutarás. Las raciones son generosas y, aunque hacía tiempo que no volvía al barrio, no defraudó. El menú cuenta con una variedad de entrantes fríos y calientes, arroces y carnes. Una mención especial merece el trato del personal; son muy atentos y te cambian los cubiertos cada vez que es necesario. ¡Ni hablar del steak tartar, que lo preparan justo en mesa y te dejan probar antes para que puedas ajustar lo picante a tu gusto!
Y no te olvides de los postres. El sorbete de mango que ofrecen es un must, presentado en una tulipa de galleta con fruta fresca. Te lo digo, es una delicia. Y otra cosa que me encanta de El Gastrónomo es que su café es de lo mejor. Esa es una pequeña joya que realmente hace la diferencia al final de la comida. ¿Y para quién le gusta dejar algo de margen para un buen café?
Ahora, sobre la pregunta del millón: ¿Es necesario hacer una reserva para comer en El Gastrónomo? Si tienes planes de ir en fin de semana o en horarios peak, te recomendaría que sí. El lugar suele llenarse rápido, y aunque la mayoría de las veces puedes encontrar mesa, nunca está de más asegurarte de que tendrás tu sitio. Así que, ¡haz tu reserva y disfruta de una buena comida!
Qué opciones vegetarianas ofrece El Gastrónomo
Ah, y la experiencia en El Gastrónomo realmente fue memorable, ¿no? Desde que entramos, ese ambiente tan acogedor y elegante nos hizo sentir como en casa. Además, ¡tienen parking! Eso siempre es un puntazo, porque encontrar dónde dejar el coche por esas zonas a veces es un lío. No hay nada mejor que saber que puedes aparcar sin preocupaciones, así que nos lanzamos a disfrutar de la comida. La atención del personal es de 5 estrellas, sí, así de bien. Te hacen sentir especial sin importar si es tu primera vez o si eres un habitual.
La cocina también es una delicia. Olvídate de esos restaurantes donde te sirven mini porciones de platillos complicados a precios desorbitados. Aquí se come bien, con calidad y suficiente para salir satisfecho, como se espera. Nos recomendaron los crepes Suzette y los buñuelos de bacalao, que, sin duda, son un must. Y aunque alguna que otra cosa podría mejorar —como que el ceviche quizás le faltaba un poco de chispa— en general la comida fue muy buena. Ah, y raciones en cantidad adecuada, ¡al fin! Nos pasamos, eso sí, haciendo un hueco para el biscuit de chocolate caliente que tienen de postre, ¡buenísimo!
Si hablamos de la variedad en el menú, hay opciones que se adaptan a prácticamente todos los gustos, incluso para los vegetarianos. Aunque no todos los platos estaban claramente indicados en la carta, los chicos del servicio eran muy atentos. Nos ofrecieron aperitivos y, en general, la variedad es bastante amplia. Así que si pasas por allí, puedes preguntar sin problemas por opciones vegetarianas, porque estoy seguro de que tienen algo que te dejará satisfecho.
En resumen, si buscas un restaurante donde comer bien y sentirte cómodo estando acompañado, El Gastrónomo es una opción más que recomendable. Seguro que repetiremos más de una vez.
Se ha hecho alguna renovación recientemente en el restaurante
La verdad es que El Gastrónomo se ha convertido en uno de esos sitios que más recomiendan, y no es para menos. Entre sus platos, realmente merece un aplauso el arroz senyoret acompañado de un aioli casero que ni te cuento, ¡una maravilla! La experiencia que tuvimos mi novio y yo fue tan buena que no solo salimos con la barriga llena, sino también con una sensación de que habíamos descubierto un tesoro culinario. Además, Gustavo, el camarero, nos atendió con tal maestría y cuidado que se notaba que conoce su oficio, siempre listo para recomendar y hacer que nos sintiéramos como en casa.
Hablando del lugar en sí, me encanta que hayan renovado un clásico como este restaurante. Tiene ese aire de restaurante de toda la vida, pero con un toque moderno que lo hace sentir acogedor y elegante. Es cierto que si esperas vistas al mar, aquí no las vas a encontrar, ya que es un bajo sin ventanas. Pero créeme, no necesitas más con lo bien que se come. Sobre todo esos entrantes exquisitos y el famoso steak tartar que preparan justo enfrente tuyo. El crêpe suzette de postre es un caramelito que no te puedes perder.
Una buena noticia para los que van en coche es que tienen parking privado, lo cual es un gran alivio, porque sabemos que aparcar en València puede ser un auténtico reto. La ubicación es ideal, aunque hay que caminar un poquito hasta la entrada. En mi experiencia, la calidad de la comida justifica el precio, que ronda entre los 50-60€ por persona. Así que si quieres sorprender a alguien o simplemente darte un capricho, este es el lugar.
Y aunque hay pequeñas cosas que podrían mejorar, como algún detalle en el servicio o la llegada de ciertos platos, en general todo estuvo correcto. En cuanto a si han hecho renovaciones recientes en el restaurante, parece que han mantenido esa esencia clásica pero con un aire más fresco y renovado. Así que, si te animas a ir, seguro que también tendrás tu propia buena experiencia. ¡Ya nos contarás!
Qué calificaciones ha recibido El Gastrónomo en opiniones de comensales
Y así, hablando del Gastrónomo, no puedo dejar de mencionar la experiencia que tuve el último día de agosto. La verdad es que siempre que voy, estoy más que satisfecho. Aunque el sitio rozó entre las 4 y 5 estrellas —con una puntuación casi perfecta—, la calidad de la comida es notable. En mi opinión, su cocina mediterránea se sitúa un pelín por encima de Aragó 58 y un poco por debajo de Rausell. No obstante, esa noche faltaban algunas cosillas en el menú, tal vez por el fin de las vacaciones, pero aun así comimos de lujo.
Empezamos con unos aperitivos que nos abrieron el apetito como se debe. El tataki de atún fue lo más flojo, pero las berenjenas con jamón... ¡fenomenales! Estaban para chuparse los dedos. Luego, pasamos a los platos fuertes, donde el steak tartar y el suquet de lubina brillaron por su técnica. El tartar te lo preparan al momento y puedes probar el toque de picante antes de que acaben; ese pequeño detalle lo hizo aún más especial. Para cerrar, nos lanzamos con un biscuit de chocolate que no tenía riesgo, en el buen sentido de la palabra. Todo esto acompañado de un Utiel Requena (un sauvignon blanc) que maridó perfectamente con cada bocado. Claro que, al final de la velada, la cuenta se fue a 70 € por persona, pero te vas con una sonrisa y satisfecho.
No puedo dejar de mencionar que el servicio fue también un gran plus; amables y atentos, sin ser pesados. El ambiente de 5 estrellas y el parking disponible hace que la experiencia sea aún más agradable. Y esos detalles como un buen vino y la frescura de sus productos de temporada hacen que, sinceramente, valga la inversión.
Recuerdo una comida de verano que celebramos allí, donde la paella valenciana se robó el show. Desde esa vez sé que tenía que volver. En general, las opiniones sobre El Gastrónomo son abrumadoramente positivas: calificación media de 4 estrellas según los comensales y muchas reseñas de 5 estrellas destacando su calidad, servicio excepcional y un ambiente acogedor. Cualquier visita aquí es casi una garantía de un buen rato y mejor comida.
Ofrecen estacionamiento para los clientes
Y hablando de momentos increíbles, El Gastrónomo se lleva la palma. Ya te digo que mejor atención no puedes encontrar; te hacen sentir como en casa desde el primer saludo. La profesionalidad del personal es de otro nivel, ¡y eso que no es fácil de encontrar hoy en día! Te aseguro que cada pequeño detalle está cuidado con amor. Si buscas una experiencia que te deje con ganas de volver, este sitio es el indicado.
Empezamos la noche con unos entrantes que nos dejaron sin palabras. Te prometo que el revuelto de boletus y ajo negro es un must. Y ni hablar del lubina al horno y el solomillo con higos. Esas carnes estaban tan tiernas y llenas de sabor que te harán querer desesperadamente más. Después de probarlo, salimos con una sonrisa y con la certeza de que repetiremos seguro. Con un precio de entre 30 y 40 € por persona, vale totalmente cada céntimo gastado.
Y bueno, hablemos de los platos principales. Si aún no lo has probado, el steak tartar 'homenaje a Antonio Martínez', preparado justo a tu lado, es toda una obra de arte. Además de lo espectacular del plato, te deleitarás con una explosión de sabores que te hará recordar ese momento por mucho tiempo. La merluza estilo 'Thai' también está llena de sabor, y cuidando el último detalle, el postre de torrija de calabaza con helado de vainilla te cerrará la noche de la mejor manera posible.
Y para los que se preguntan si ofrecen estacionamiento para los clientes, ¡la respuesta es sí! Te dan un ticket para que puedas aparcar en un garaje privado cerca del restaurante, el cual es una maravilla en esta ciudad donde estacionar puede ser una verdadera odisea. Así que no te preocupes, a disfrutar de la comida y la buena compañía sin estrés por el coche. No te lo puedes perder.
Cuáles son algunas de las opciones de platos que se pueden encontrar en el menú
Así que, después de un día cansado, decidimos escaparnos un rato al Gastrónomo, ese restaurante que se encuentra en la Av. del Primat Reig, 149. La verdad es que el lugar es muy bonito y está super limpio, lo que ya le da un plus nada más entrar. Te recibe un ambiente muy acogedor y el personal es de lo más amable, así que te sientes como en casa desde el primer momento. Además, la comida, ¡oh Dios mío! Esa comida es 5 estrellas. Cada plato es una delicia que deja huella.
Ahora bien, tengo que confesar que lo único que hizo que la experiencia fuera un poco menos perfecta fue la compañía que llevé. Una maestra a la que le gusta dar lecciones sobre todo, pero lo que realmente sabe es acumular liendres, jaja. Aunque eso no le quita mérito al lugar en sí, porque a pesar de los comentarios y las risitas, ¡la cena fue espectacular! En serio, lo recomiendo 1000%. Si buscas un sitio donde comer bien y ser bien tratado, este es el sitio.
Y sobre el menú, pues hay de todo un poco. Puedes encontrar platos que van desde tapas creativas hasta platos principales que te dejan con ganas de repetir. Hay opciones para todos los gustos: desde pescados frescos hasta carne jugosa, todo preparado con mucho cariño. Así que si decides ir, prepárate para una experiencia que no olvidarás, aunque lleves compañía de liendres.








