Viracre

Viracre

Viracre es el sitio perfecto en Carrer Sant Antoni, 109, Mislata, si quieres probar algo realmente rico. Este restaurante ha ganado fama por su propuesta de cocina mediterránea, todo preparado con ingredientes locales frescos y de buen gusto. Si buscas una comida que destaque entre el bullicio de otros bares más típicos, aquí te sentirás en un ambiente acogedor donde lo casero se nota en cada plato. ¡Y no olvides que cuentan con un menú diario a solo 13,60€!

Lo que más impresiona de Viracre es el cariño detrás de cada receta, creado por una pareja de extremeños que, después de más de 40 años en el sector, han decidido lanzar este proyecto familiar. Ya sea que quieras hacer una comida tranquila con amigos o disfrutar de una cena más especial, la experiencia en Viracre siempre promete ser excelente. No hay mejor momento para escaparte de lo habitual y disfrutar de platos elaborados que seguramente te dejarán con ganas de volver.

Viracre

Restaurante
4,4
815Reseñas
Fotos
Carrer Sant Antoni, 109, 46920 Mislata, Valencia
695 63 94 68

Horarios Viracre

DíaHora
lunesCerrado
martes8:00–0:30
miércoles8:00–0:30
jueves8:00–0:30
viernes8:00–0:30
sábado8:00–0:30
domingo8:00–18:00

El horario podría cambiar.

Mapa Ubicación Viracre

Dónde se encuentra ubicado el restaurante Viracre

Si estás buscando un lugar donde comer bien en Valencia, tienes que darte una vuelta por Viracre. Este restaurante está en Carrer Sant Antoni, 109, 46920 Mislata, y es el plan perfecto para pasar una buena velada. La primera vez que fui, hice una reserva previa porque tienen la famosa paella de arroz del señoret y, creedme, ¡no decepciona! La atención que recibimos del jefe de sala, Raúl, fue espectacular. El ambiente del local es cálido y acogedor, lo que se complementa perfectamente con una decoración que invita a relajarse. Comida: 5, Servicio: 5, Ambiente: 5 son solo algunos de los elogios que he escuchado.

Una amiga, que vino de vacaciones desde Mallorca, me recomendó este lugar y no puedo agradecerle lo suficiente. ¡Todo aquí es un acierto! Nos atendió Jaime, un camarero súper simpático que hace que te sientas como en casa. Los entrantes como las bravas de la casa, el pulpo y los calamares son de otro nivel y no puedo dejar de mencionarlos. La calidad de la comida habla por sí sola, y el trato que recibimos hizo que la experiencia fuera aún mejor. Comida: 5, Servicio: 5, Ambiente: 5. ¡Definitivamente volveré el año que viene!

El ambiente es tranquilo, ideal para disfrutar de una cena relajada con amigos o en pareja. En nuestra última visita, pedimos los calamarcitos de playa a la plancha, y wow, ¡qué delicia! Además, el camarero fue muy amable y rápido. Te sientes atendido sin ninguna espera. Es un lugar perfecto para charlar y disfrutar de una buena comida. Comida: 5, Servicio: 5, Ambiente: 5, ¿qué más se puede pedir?

Si te preguntas qué pedir, no te vayas sin probar las zamburiñas, el entrecot o la increíble tarta de la abuela. ¡Todo tiene un sabor que no olvidarás! En mi última cena con un grupo de amigos, fuimos 12 personas y, aunque reservamos con anticipación, nos hicieron sentir como en casa. Los chuletones y cachopos fueron un hit, y los postres que compartimos fueron el broche de oro de la noche.

Así que ya sabes, si quieres disfrutar de buena comida, un ambiente acogedor y atención al cliente de primera, no dudes en visitarlo. Recuerda, Viracre está en Carrer Sant Antoni, 109, 46920 Mislata, y seguro que no te arrepentirás. ¡Hasta la próxima visita!

Qué tipo de cocina se ofrece en Viracre

Y ya que hablamos de lo bien que lo pasamos, hay que mencionar a Raúl, el jefe de sala. Es una leyenda del Viracre y te hace sentir como en casa desde el primer momento. Te recomiendo que le preguntes por los platos del día, porque sus recomendaciones no fallan. ¡Cada plato que pedimos estaba increíble! El calamar de playa y el pulpo a la gallega fueron simplemente excepcionales, no solo por el sabor, sino también por esa presentación tan original que no puedes dejar de admirar. Sin duda, una comida de 5 estrellas.

En una de mis visitas, decidí hacer un brunch y la verdad es que descubrí un lugar perfecto. Desde que entras, el ambiente es tranquilo y acogedor, ideal para relajarte y disfrutar de un buen café. El pan crujiente que traen es una delicia, y el lomo con queso lo clavan. A solo 6 €, te dan un almuerzo que lamentarás si no pruebas. Ah, y no tienes que preocuparte por el espacio, las mesas son amplias, así que te olvidas del agobio. Y la terraza, ¡madre mía! A media mañana ya empieza a lucir el sol. Si te decides a ir, hazlo en metro para no tener que buscar aparcamiento.

La verdad es que pase lo que pase, el Viracre está destinado a convertirse en uno de esos lugares a los que siempre querrás volver. La atención es un fuerte de aquí, así que si te gusta que te traten bien, este es tu sitio. La combinación de un personal atento y una cocina deliciosa hace que la experiencia sea de 5 estrellas.

Y para responder a la gran pregunta: ¿qué tipo de cocina se ofrece en Viracre? Pues, la oferta es bastante amplia y deliciosa. Vas a encontrar desde tapas tradicionales como las bravas del Viracre, pasando por mariscos frescos, hamburguesas completísimas y, por supuesto, esos postres irresistibles como la tarta de la abuela. Te invito a que lo descubras tú mismo, ¡no te defraudará!

Cuál es la especialidad de Viracre en cuanto a ingredientes

La verdad es que Viracre ha sido un descubrimiento que no puedo dejar de recomendar. Primero, lo de darle a mi padre un regalo de cumpleaños en forma de cenita para dos aquí fue todo un acierto. ¡Se lo pasaron bomba! Me facilitó la vida que solo me preocupara de abonar la cuenta, mientras ellos disfrutaban de la comida y el ambiente. Y los comentarios que me hicieron al volver estaban llenos de sonrisas. Comida, servicio y ambiente tienen todas ellas 5 estrellas, ¡se nota que lo hacen con cariño!

Y no puedo dejar de mencionar el menú de medio día. Al principio pensé que solo tenían dos primeros y dos segundos, y que podría ser escaso, pero con el precio tan ajustado, la verdad es que lo compensa. El lugar es super moderno y realmente le han puesto empeño a las recetas. Lo que más me sorprendió fueron las patatas bravas de estilo propio que nos sirvieron, ¡estaban para chuparse los dedos! Aunque no probamos los postres, parece que tienen un montón de opciones y eso da para una “excursión” gastronómica en nuestra próxima visita. Cada vez que voy, me reafirmo en que Viracre es un lugar para salir de los típicos bares de Mislata y disfrutar de algo más trabajado.

Y es que hoy, después de tanto tiempo oyendo a mis amigos alabar este sitio, por fin he podido visitar Viracre, y la experiencia ha superado mis expectativas. El local es acogedor y apenas se escucha a la mesa de al lado, lo que es un punto a favor. El trato fue excepcional, especialmente con el propietario, que es un encanto. Probamos las alcachofas con jamón, anchoas del Cantábrico, y algo que me dejó alucinado: el esgarraet, que para mí es el mejor que he comido hasta ahora. Y su copa de vino por medida es un detalle que se agradece, ya que no siempre quiero una botella completa.

En cuanto a la especialidad de Viracre en cuanto a ingredientes, se nota que trabajan con productos frescos y de alta calidad. La variedad en las tapas es bien elaborada, y esas alcachofas y el esgarraet que mencioné son un claro ejemplo de que se cuida cada detalle. Sin duda, es un lugar al que hay que volver y seguir explorando todo lo que tienen para ofrecer.

Qué hace diferente a Viracre de otros bares y restaurantes

La verdad es que Viracre se siente como un lugar acogedor desde que entras. Ya sabes, esos sitios que tienen ese encanto que te invita a quedarte un rato más. El local está bien cuidado y decorado, y si tienes suerte con el clima, la terraza exterior es un puntazo. Te sentarías en una de esas mesas de la placeta, disfrutando del sol o la sombra, como en las plazas de toros, pero con un atractivo más chill. Como éramos un grupo, al final decidimos meternos dentro porque había menos luz solar, ¡y también estaba bien fresco!

Una mención especial al servicio. La gente que trabaja allí es súper amable, aunque tuvimos un pequeño despiste con la sal para las tostadas. Que si, podía haber sido un momento más cuidado, pero al final, como esas pequeñas anécdotas que haces con amigos, solo le dieron un toque divertido a la experiencia. La carta de almuerzos es un poco limitada, pero los platos que probamos eran de una calidad notable. Te diría que vale la pena pedir el VIRACRE o el DIFERENTE, aunque yo estaba en modo indecisa. Por cierto, la carne estaba tierna, aunque a mi parecer, le faltó un pelín de sal. ¡Qué se le va a hacer!

Y hablando de precios, no son desorbitados. Quedamos contentos con lo que pagamos, sobre todo si lo comparamos con otros sitios de la zona. Me sorprendió cuando el agua llegó en un litro y pensaron que íbamos a almorzar los dos, pero bueno, al final se lo perdonamos. Quiero decir, el agua se acabó ¡y sin ancas! El café también estaba bien, así que resumiendo: la experiencia global fue positiva. Sin duda, repetiría, especialmente para probar más de sus bocadillos y su tapeo.

Ahora, ¿qué es lo que hace a Viracre diferente de otros bares y restaurantes? Pues es eso, la combinación de un servicio amable, un ambiente cuidado que hace que te sientas en casa, y la calidad de los ingredientes que utilizan. En un mercado donde muchos se quedan en lo superficial, aquí se siente una atención al detalle y autenticidad en el servicio que te invita a volver y explorar más de lo que tienen para ofrecer. ¡Así que ya sabes, la próxima vez que pase por Carrer Sant Antoni, no dudes en parar ahí!

Cuál es el precio del menú diario en Viracre

Y hablando de Viracre, ¡qué descubrimiento! Me encantó el lugar desde que llegamos. Hicimos la reserva por teléfono y no tuvimos ningún problema, lo cual es un buen comienzo, ¿verdad? Cuando llegamos, nos dieron una mesa fuera, ya que estaba lleno por dentro. Y a pesar del calorcito que hacía, la comida fue una maravilla. Destacar las croquetas y las patatas bravas es imprescindible, ¡realmente estaban de vicio!

Luego, después de disfrutar de unos platos principales a gusto, no podíamos irnos sin probar los postres. Los caseros son definitivamente muy recomendables, aunque tengo que admitir que la tarta de queso se nos hizo un poco pesada. Pero, en general, salimos con una sonrisa y bien satisfechos. Los precios son más que razonables, en el rango de 10 a 20 € por persona, así que, sin dudarlo, repetiremos.

El ambiente también es bastante acogedor, justo lo que esperábamos. Un buen amigo eligió este sitio y definitivamente hizo una acertada elección. La próxima vez quiero probar ese bocadillo especial que me comentaron, con pechuga en su punto y una salsa de champiñón que suena espectacular. Además, mencionar que los precios son muy correctos, con menús por menos de 10 €. Por cierto, ¿sabes cuál es el precio del menú diario en Viracre? Con todo lo que ofrece, ¡está en torno a 12-15 €, así que no es nada mal! Sin duda, un lugar para tener en cuenta.

Cómo se describe el ambiente del restaurante

Este lugar es una auténtica joyita que encontré en Carrer Sant Antoni, 109, en Mislata. Viracre se ha ganado mis cinco estrellas, y no solo por la comida con sabor a Extremadura—la tierra de mi familia, por cierto—sino también por el ambiente acogedor y la atención impecable. Fuimos a comer el 8 de enero y nos sentamos en la mesa 8; desde el primer momento, el trato fue genial. Pedimos de todo un poco: bravas, puntillas, solomillo ibérico, sepia y la cartillada ibérica guisada, que estaba para quitarse el sombrero. ¡Definitivamente volveré!

Aunque en mi primera visita experimenté un par de inconvenientes, lo que valoro de Viracre es que no dudé en darles otra oportunidad. La decoración del lugar es muy bonita y está todo lo limpio que puede estar un restaurante. Probé el menú de fin de semana por 16.5€ y, aunque me salió un poco más caro de lo que esperaba, entiendo que es un nuevo local y están ajustando algunas cositas. La ensalada estaba justita, y el solomillo, un pelín seco, pero estoy dispuesto a darles un voto de confianza porque las críticas han sido mayormente positivas.

Y no se puede dejar de mencionar la terraza en la plaza. Es un sitio ideal para relajarte, aunque la comida me pareció un poco más discreta en mi visita por la noche. Las torrijas y las bravas, para ser sinceros, no me sorprendieron, pero el esgarraet valenciano se ganó mis aplausos por su presentación y sabor. Sin embargo, el ambiente se siente bastante amigable y dinámico con un servicio rápido, así que, ¿quién puede resistirse a volver?

Así que, para contestar cómo se describe el ambiente del restaurante: es un lugar acogedor y familiar, perfecto para ir con amigos o familia, con un local que no pasa desapercibido gracias a su bonita decoración. La atención de los camareros es otro punto a favor, siempre atentos a tus necesidades. En resumen, Viracre está muy bien situado y se ha convertido en uno de mis nuevos favoritos. ¡Hasta la próxima, amigos!

Quiénes son los propietarios de Viracre y qué experiencia tienen

La verdad es que si estás buscando un lugar donde comer en Mislata, Viracre en Carrer Sant Antoni, 109, es una opción que vale la pena considerar. He ido bastantes veces a almorzar y la experiencia siempre ha sido buena. El sitio tiene un aire más lujoso que otros restaurantes de la zona, sin llegar a ser intimidante. Te sientes como en casa, pero con un toque especial. Además, la atención es muy cercana, y eso se agradece cuando quieres disfrutar de una buena comida sin complicaciones. Y no te preocupes por la limpieza, ¡todo está impoluto y ordenado!

Hablando de la comida, aunque la variedad no es muy amplia (alrededor de 6 o 7 bocadillos), la calidad es realmente buena. Si te apetece un almuerzo sabroso, te recomiendo que pruebes el bocadillo de carne a baja temperatura. Es una delicia. Si puedes, hazlo en la amplia terraza, que a veces se siente como un oasis en medio de la rutina. No es el lugar más barato, pero con un precio de 1-10 € por persona, es accesible para un buen brunch.

No todo ha sido perfecto, claro. Recuerdo una vez en la que el dueño se pasó de la raya, lo que me dejó un mal sabor de boca. Nunca había visto a alguien tratar a un empleado de esa manera, y eso es algo que no se puede pasar por alto. Sin embargo, hay quienes han vivido experiencias maravillosas. En una ocasión, salí de allí con un grupo de amigos, y el calamar y el bacalao que pedimos eran de otro mundo. Hasta el jefe de sala era un auténtico personaje, amable y eficiente. Esa vez, además, nos quedamos para comer, y el arroz negro y los postres fueron un gran acierto.

El ambiente en general es muy bueno, aunque, ojo, es difícil aparcar en la zona. Hay aparcamiento gratuito en la calle, pero ten paciencia, especialmente si vas en horas pico. En términos de propietarios, he escuchado que el dueño tiene bastante experiencia en el sector, pero parece que a veces se deja llevar por sus emociones, lo que desentona un poco con el trato excepcional que recibe el resto del personal. Aún así, por lo general, la calidad de la comida y el ambiente hacen que valga la pena, así que no dudes en darle una oportunidad. ¡Espero que lo pases bien por allí!

Es Viracre un proyecto familiar

Y hablando de lugares que no te puedes perder, Viracre en Carrer Sant Antoni, 109, 46920 Mislata, Valencia es un auténtico descubrimiento. Desde que entras, la vibra del sitio te atrapa: un ambiente relajado y acogedor que te hace sentir en casa. Te va a encantar el estilo decorativo, con detalles que le dan un toque moderno pero sin perder esa esencia familiar que tanto nos gusta.

La carta, ¡madre mía! Es una fusión de sabores que te va a dejar flipando. Desde las tapas más clásicas hasta unos platos que son pura obra de arte, todo está pensado para que disfrutes al máximo. Te recomiendo que empieces con unas bravas que son de otro planeta. Y no te olvides de probar el tarta de queso como colofón; es cremosita y con ese toque justo de dulzor que engancha.

A veces, uno piensa que los restaurantes son solo para un buen rato, pero en Viracre realmente tienen una historia detrás. Los propietarios son una familia, y eso se nota en cada rincón del lugar, desde el trato tan cercano hasta la pasión que le ponen a cada plato. La verdad es que no es solo un sitio donde comes bien, sino que también es como visitar a esos amigos con los que siempre acabas compartiendo risas y anécdotas.

Así que sí, Viracre es un proyecto familiar y eso le da un aire especial que hace que quieras volver. La conexión que logran crear con los clientes es genuina, como cuando te sientas a la mesa de casa de algún familiar. Así que, si estás por Mislata, no te lo pienses dos veces, ¡ve a Viracre y déjate sorprender!

Fotografías Viracre

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