La Casa de los Duendes

La Casa de los Duendes

La Casa de los Duendes es un bar-restaurante que puedes encontrar en Plaza Concha Piquer, 1, 46600 Alzira, Valencia, y, aunque la ubicación es bastante buena, la experiencia no ha sido del todo positiva. La comida es mejorable y sus precios, un poco elevados para lo que realmente ofrecen. Además, la climatización del local deja bastante que desear, lo que puede hacer que tu visita sea un poco incómoda.

El servicio tampoco se salva, ya que los camareros son bastante poco empáticos y muchas veces el servicio es lento y deficiente. Con una calificación de 3.7 sobre 5 en Restaurant Guru y comentarios que apuntan a no volver, parece que La Casa de los Duendes tiene un largo camino por recorrer para mejorar su atención y su oferta culinaria. Si buscas algo más satisfactorio, quizás sea mejor explorar otras opciones en Alzira.

La Casa de los Duendes

Bar restaurante
3,9
533Reseñas
Fotos
Plaza Concha Piquer, 1, 46600 Alzira, Valencia
962 40 41 46

Horarios La Casa de los Duendes

DíaHora
lunes8:00–20:00
martes8:00–20:00
miércoles8:00–20:00
jueves8:00–20:00
viernes8:00–24:00
sábado9:00–24:00
domingoCerrado

El horario podría cambiar.

Mapa Ubicación La Casa de los Duendes

Dónde se encuentra La Casa de los Duendes

¡Hola, amigos! Hoy quiero hablarles de La Casa de los Duendes, un bar restaurante que se encuentra en Plaza Concha Piquer, 1, 46600 Alzira, Valencia. La verdad, tenía muchas ganas de probarlo, pero creo que mi experiencia no fue la mejor. Les cuento, pedimos un desayuno de tostadas de jamón y queso, y lo que nos sirvieron fue bastante decepcionante. El panecillo tenía una loncha de jamón tan fina que parecía casi un chiste y los trozos de queso eran prácticamente invisibles. En resumen, ¡desayunamos más que nada el olor a jamón y queso!

Pero eso no es todo, porque la experiencia no se quedó ahí. Quedamos con un grupo grande para almorzar, ¡éramos 35 personas! Y al llegar, las mesas estaban sin montar, sin nada de preparación. Un auténtico caos. El dueño no sólo se mostró muy desagradable, sino que nos dejó tirados sin almuerzo. Nos dijo que nos sentáramos en mesas de 4 y, lógicamente, todos no cabíamos. ¿La atención? Ni idea de lo que era, total desinterés. ¡Una falta total de respeto! Definitivamente, nunca más volveré.

Sin embargo, entre tantos comentarios negativos, también hubo quienes tuvieron una buena experiencia. Según algunos, los productos eran de muy buena calidad y el trato del personal era cordial. La comida obtuvo una buena calificación, pero en mi caso, la amabilidad brilló por su ausencia. A veces, una mala experiencia puede hacer que te lleves un mal recuerdo de un sitio que podría haber sido genial.

Y si te lo preguntas, La Casa de los Duendes está en Plaza Concha Piquer, 1, en Alzira, Valencia. Si buscas un lugar para disfrutar, te recomendaría mirar en otro sitio, a menos que tengas ganas de arriesgarte… ¡buena suerte!

Cuál es la dirección exacta del bar-restaurante

Y después de tantas experiencias, parece que La Casa de los Duendes no está viviendo su mejor momento. De verdad, no voy a entrar en detalles sobre el dueño actual porque, para qué, ¿no? Pero, vamos, no debería hablar de los clientes de la forma en que lo hace. Ayer, escuché cómo criticaba a un grupo porque pedían descansos entre sus platos, diciendo "esta gente no se entera". O sea, ¿en serio? Eso es lo último que esperarías de alguien que está al frente de un bar-restaurante. Porque, mira, que puedes ser un cafetero de primera, pero si no tienes un poco de respeto y empatía por tus clientes, la vas a pifiar.

Y, encima, te digo que ni siquiera hay opciones para aquellos que tenemos alergias o intolerancias. Una chica incluso se quejaba de que no tenían leche sin lactosa, y el dueño la miró como si estuviera pidiendo un tesoro. ¿No le cabe en la cabeza que un brick de leche lleva un costo bajísimo? Obviamente, a ella le costó levantarse y marcharse, pero con esa falta de atención, ¿quién se quiere quedar? Es que hay cosas que no se entienden.

Luego, hay quienes cuentan experiencias muy diferentes, hablando de lo bonito que es el lugar y lo bien que les trataron. Y eso es genial, claro, pero no todas las opiniones pueden ser buenas. Iba a hacer una visita simplemente porque tengo niños y el parque es un plus. Pero, después de leer esas críticas negativas, me quedo pensando. ¿Deberé arriesgarme solo por el ambiente? Además, el comentario de la chica sobre los malentendidos que ha tenido aquí me deja claro que no soy la única que ha tenido una experiencia desacertada.

Por si acaso decides acercarte a Bratislava, la dirección exacta de La Casa de los Duendes es Plaza Concha Piquer, 1, 46600 Alzira, Valencia. Pero, ojo, asegúrate de estar preparado para lo que te pueda esperar. Que hay bares y restaurantes por ahí que merecen más tu tiempo y tu dinero. ¡Menos mal que hay muchas más opciones para disfrutar!

Cómo es la calidad de la comida en La Casa de los Duendes

La verdad es que cenamos ayer en La Casa de los Duendes y fue una experiencia bastante buena, especialmente siendo noche de fin de año. La comida estaba muy rica y en abundancia, así que no te quedas con hambre, lo cual se agradece. Y además, el servicio fue excepcional; la atención fue de lo mejor, siempre atentos a lo que necesitábamos. Es un sitio muy agradable, ideal para ir a cenar o simplemente a tomar algo, y si llevas niños, ¡tienes un parque de bolas donde se lo pasarán genial y se entretendrán!

Por otro lado, aunque la experiencia con la comida fue positiva, hay personas que han tenido otras opiniones. Unos amigos se fueron bastante decepcionados porque tuvieron un almuerzo navideño para unas 30 personas y dijeron que la atención y el trato no fueron adecuados. Vamos, que no siempre todo es tan bonito. Sin embargo, los que hemos ido más recientemente hemos coincidido en que los precios son bastante buenos para la calidad que ofrecen, y esos bocadillos están buenísimos.

Hablando del ambiente, he escuchado que hay una monitora simpática en el parque de bolas, lo que siempre es un buen plus. Aunque hay quienes han mencionado que, a veces, la comida no cumple con las expectativas y pueden salir oliendo un poco a fritanga. Así que ahí sí que hay que tener cuidado, porque después de una rica cena, nadie quiere un olor desagradable en la ropa, ¿verdad? Pero, en general, el servicio ha sido amable y atento en nuestras últimas visitas.

En definitiva, sobre la calidad de la comida en La Casa de los Duendes, parece que hay puntos a favor y en contra. Por un lado, hay quienes disfrutaron de una buena experiencia con un menú variado y raciones bien servidas, y por otro, hay críticas que mencionan la calidad como un tema a mejorar, especialmente en días de alta demanda. La clave parece ser ir en un buen momento y, si te animas a probarlo, quizás salgas con una sonrisa y con ganas de volver. ¡No dudes en probarlo!

Los precios en La Casa de los Duendes son razonables

Y hablando de La Casa de los Duendes, no puedo dejar de mencionar lo increíble que fue la atención. Desde que llegas, te sientes bienvenido, como si estuvieras visitando a unos amigos en su casa. Además, el lugar es bastante amplio, así que no te preocupes si llevas a los peques, porque hay mucho espacio para que se diviertan. Y la decoración está cuidada, lo que hace que todo sea aún más acogedor. ¡Es perfecto para ir a pasar una buena tarde!

La comida, ¡madre mía! El otro día pedí una ensalada caprese que estaba espectacular, junto con un variado de embutidos que me dejó con ganas de más. De platos fuertes, probé el bacalao y la carrillada que se deshacía en la boca. Todo estaba, literalmente, exquisito. Y no me olvido del postre, que fue la guinda del pastel: ¡delicioso! La cena, además, estaba acompañada de una buena selección de cervezas. ¿Qué más se puede pedir?

Ah, y si alguna vez te preocupa lo de comer en un sitio menos sofisticado, no te dejes llevar por las malas reseñas de algunos. Pude ir un martes que parecía tranquilo y, aunque éramos los únicos allí, eso no afectó para nada la calidad del servicio. El menú a 8,50€ era una pasada, con buena presentación y un sabor que sorprendió a todos en la mesa. Así que, la experiencia cuenta mucho, y puedo decirte que es un lugar que vale la pena visitar.

Y ya que estamos, hablemos de los precios. Para lo que ofrecen, sí, los precios en La Casa de los Duendes son razonables. Puedes disfrutar de una buena cena por unos 10-30 euros por persona, dependiendo de lo que elijas, así que es bastante accesible, sobre todo por la calidad de la comida y el ambiente. ¡No dejes pasar la oportunidad!

Qué problemas hay con la climatización del local

Y bueno, no sé si te conté antes que La Casa de los Duendes está en una ubicación bastante cómoda, en la Plaza Concha Piquer, lo que lo hace perfecto para ir a cenar después de un paseo. El ambiente es bastante tranquilo cuando no hay demasiada gente, pero también puede ser un punto en contra si decides ir un día muy ajetreado. La zona infantil es un gran acierto, ya que los peques se lo pasan súper bien, aunque tengo que decir que algunas cosas no están a la altura. Me sorprendió ver que no había jabón en los servicios para los niños, algo básico que deberían tener en cuenta.

La comida, en general, no es nada del otro mundo. A veces tenía esas ganas de disfrutar de algo especial, y aunque hay buena carta, la calidad no siempre se refleja en el plato. Por ejemplo, esas bravas que parecían más crudas que otra cosa... ¡ni hablar! Tuve que devolverlas, y no fue la primera vez que escuché que alguien tuvo problemas con la rapidez del servicio. Es como que priorizan a las mesas grandes o las celebraciones de cumpleaños y te dejan esperando mil años, incluso cuando nosotros llegamos antes. Así que, si decides ir, mejor hazlo en días tranquilos.

Aún así, hay algo que no se puede negar: cuando el sitio está en su mejor momento, la comida mejora notablemente. Si pruebas el bocata de ternera con cebolla caramelizada, ¡madre mía, eso es otra historia! Realmente espectacular, y con el cuidado del servicio que se nota por parte del personal. La comida está rica y el menú es abundante por lo que realmente es un buen plan, sobre todo si tienes críos. Pero, claro, eso depende de que haya un buen ambiente y no se convierta en un hervidero de ruido.

Y sobre el tema de la climatización, te cuento que, de verdad, era un calor insoportable. Para un lugar que sirve comida, debería estar mucho más cómodo, porque la combinación de niños corriendo y ese calor hace que la experiencia no sea tan agradable. La ventilación necesita mejorar, ya que en algunas horas parece que el aire se detiene ahí dentro. Vamos, que si vas en pleno verano, prepárate, porque puede que acabes sudando más de lo que planeabas.

Cómo calificarías el servicio en La Casa de los Duendes

La verdad es que cuando nos recomendaron La Casa de los Duendes como un sitio familiar en Alzira, pensábamos que íbamos a disfrutar de un buen rato en la plaza. Se suponía que era perfecto para niños. Pero, ¡vaya decepción! Desde el momento en que entramos al local, la experiencia empezó con mal pie. El trato fue pésimo. Luego, la comida... ¡no se podía comer! La ensalada de queso de cabra venía con un queso tan duro que era como intentar cortar hormigón. Y ya no hablemos de la tabla de quesos y foie, porque el foie no se podía ni llamar así. En fin, el arroz al señoret que pedimos simplemente se quedó en el plato. En vez de preocuparse por nosotros, los camareros solo miraban para otro lado. Si ellos sabían que la comida era tan mala, ¿por qué no habían hecho nada al respecto?

Lo único que me hizo sentir un poco mejor fue el hecho de que tenían un parque infantil, así que al menos los niños se pueden entretener mientras se ahogan en su mal servicio. Pero, en términos de comida, el menú de niños era simplemente macarrones congelados. Cero esfuerzo por su parte. Me da pena porque podían tener un buen lugar si se esforzaran un poco más. Ah, y eso de pedir un chupito al final fue la guinda del pastel. El limoncello parecía un jabón de olor, y encima, ¡nos lo cobraron! En serio, pensároslo bien antes de entrar.

Hablando de las cosas que mejoraron, escuche que antes el personal era más amable. Solo espero que sigan así. En esta última visita, la chica rubia en la barra me atendió y fue muy amable, comparado con las experiencias previas. Pero claro, no todo fue positivo; lo de las hamburguesas era otro fiasco, con pan de hacendado y todo. Vamos, que la carta prometía más de lo que ofrecía, y eso no es lo que uno espera de un lugar.

Y ahora, ¿cómo calificaría el servicio en La Casa de los Duendes? Sinceramente, yo diría que necesitan mejorar drásticamente. No es que haya tenido una experiencia memorable, para nada. Si ni siquiera puedes disfrutar de lo que te sirven, y la atención deja mucho que desear, es difícil darle un buen nota. Así que, a menos que cambien muchas cosas, yo al menos no estoy muy animado a volver.

Por qué se menciona que los camareros son poco empáticos

Y claro, justo cuando piensas que La Casa de los Duendes es el sitio ideal para disfrutar de una buena comida en familia, de repente te enfrentas a una experiencia que no está a la altura. Por ejemplo, hemos escuchado de personas que, a pesar de que la comida y el parque infantil tienen su encanto, se han llevado un chasco monumental. Imagínate llegar con toda la ilusión, con los niños listos para jugar, y después de 1:45h esperando y con un ambiente ensordecedor, no te toman nota ni para ofrecerte un simple refresco. Es un poco frustrante, ¿no?

A pesar de que el menú infantil y las hamburguesas están riquísimas, hay que tener en cuenta que la gestión del servicio puede ser un caos en momentos de mucha afluencia. No se puede negar que a veces, cuando falta un poco de atención al cliente, se siente la falta de empatía por parte de los camareros. Algunos lo han notado cuando, en lugar de priorizar el bienestar del cliente en una situación de espera, parece que estuvieran en piloto automático. En esos momentos, uno se pregunta si deberían tener más personal para que el servicio fuera más ágil y menos estresante. ¡Con tanta buena comida y ambiente familiar, no debería ser así!

Sin embargo, el hecho de que haya ocasiones en las que el personal no este al tanto de lo que ocurre en el parque infantil también hace que la experiencia no esté a la altura. Los más pequeños necesitan atención, y cuando hay más niños de la cuenta y no se separan por edades, es fácil que los mayores acaben pisando a los más chiquititos. ¿A quién no le gustaría ver a las monitoras más involucradas y controlando el juego? Es una pena, porque al final, eso también afecta la impresión que te llevas del lugar.

Así que ya sabes, si decides ir a La Casa de los Duendes, ¡prepárate para disfrutar! Pero también mantén en mente que, como en todos los lugares, hay sus altibajos. A nosotros nos ha ido genial la mayoría de las veces, pero lo que hemos podido escuchar es un recordatorio de que, aunque la comida y el ambiente sean buenos, siempre hay margen para mejorar en el servicio.

Con qué calificación figura La Casa de los Duendes en Restaurant Guru

¡Y cuando llegas a La Casa de los Duendes en la Plaza Concha Piquer es como entrar en un mundo donde los duendes realmente saben hacer magia! La comida es excelente, sin duda. Si vas entre semana, te recomiendo que no te pierdas su menú especial; tiene opciones para todos los gustos. Mi amigo Javier, uno de los camareros, siempre está atento y hace que la experiencia sea aún mejor. Cristian, en la cocina, se merece un aplauso por cada plato que sale, ¡de verdad que son profesionales de 10! Es el lugar ideal para montar una buena velada con amigos o en familia.

Y qué decir del ambiente, ¿eh? Es perfecto para los peques. Tienen una zona infantil genial con monitoras, así que puedes disfrutar de tu comida tranquilamente, mientras los niños se divierten. Además, los precios son bastante asequibles, algo que siempre se agradece. Las tapas, hamburguesas y bocadillos son muy variados, así que seguro que encuentras algo que te encante. Si vas con amigos o familia, te aseguro que todos quedarán satisfechos.

Claro, siempre hay opiniones diversas; he escuchado gente que no tuvo una buena experiencia. Algunos comentaron sobre la lentitud en el servicio o precios un poco engañosos. Pero, al final, lo que más destaca de este lugar es que los niños tienen su espacio para jugar. En ese aspecto, la idea de tener un parque para ellos es un gran atractivo, aunque es cierto que algunos critican que no es apto para todos los niños (bueno, mi hija tampoco podía llegar al columpio, ¡así que no soy la única!).

En resumen, si vas a La Casa de los Duendes, te puedes llevar una experiencia de 5 estrellas. Y para que lo sepas, en Restaurant Guru aparece con la misma calificación, así que ¡no te lo pienses más!

Qué tipo de comentarios han dejado los clientes sobre su experiencia

Así que, después de todo lo que hemos hablado sobre la Casa de los Duendes, hay que decir que es un sitio que en general suma más puntos que restas. Si te apetece pasar un rato agradable, tienes que probar su menú diario. Por entre 10 y 20 euros, te sirve un buen plato de comida, y lo mejor de todo es que las cantidades son abundantes. Además, el ambiente es tranquilo, así que es ideal si buscas un lugar para desconectar un poco. ¿Y los camareros? Todos super profesionales y siempre con una sonrisa, lo que siempre se agradece.

Ahora, no todo son flores. Algunos clientes han mencionado que el servicio puede ser lento, lo que puede ser un fastidio si andas con prisa. Hay quien dice que esperó casi dos horas entre el plato principal y el café, ¡imagínate! Eso sí, si vas con niños, el parque cercano es un plus, aunque algunos lo han criticado, diciendo que no vale lo que cobran por jugar. Así que, a tenerlo en cuenta si vas en familia.

En cuanto a las experiencias, he escuchado de todo. Algunos han tenido la suerte de encontrar platos bien presentados y ricos, destacando las croquetas y el vino. La camarera Almudena ha recibido halagos por su atención, lo cual es un buen indicador de que están haciendo algo bien. Pero, también ha habido decepciones, como la comida un poco insípida o mal hecha en ocasiones, como hamburguesas crudas. Así que parece que el truco está en elegir bien y, si pides algo especial, asegurarte de preguntar antes qué ofrecen. En general, parece que la Casa de los Duendes puede ser una buena opción, pero es mejor ir con las expectativas ajustadas por si acaso.

Es recomendable visitar La Casa de los Duendes según las opiniones de los clientes

Siguiendo con la charla de La Casa de los Duendes, hay que destacar que es un lugar ideal para ir con niños. Tienen un parque de juegos que, aunque ha recibido críticas por no tener bolas como prometían, la verdad es que los peques se lo pasan pipa. Aunque a veces puede ser un poco ruidoso, la mayoría de los padres están contentos porque los niños están entretenidos mientras ellos pueden relajarse con buena comida en la mesa. Eso sí, yo también hubiera pensado en aislar un poco la zona de juego, quizás con una mampara o algo de cristal para que el ruido no sea tan abrumador.

En cuanto a la comida, la mayoría coincide en que es muy buena. Hay comentarios que hace que se te haga agua la boca solo con pensar en las alcachofas con salsa y la carrillada; ¡las personas que las han probado no pueden dejar de recomendarlas! Claro, como en todo, hay algunas experiencias que no son tan positivas. Hay quien reporta un servicio bastante desastroso, con tiempos de espera que son una locura. Imagínate estar 1 hora y media esperando unos bocadillos, y que cuando por fin llegan, las patatas parecen de otro planeta. Eso no se lo recomienda ni a su peor enemigo.

Así que, ¿es recomendable visitar La Casa de los Duendes? Bueno, parece que hay opiniones divididas, pero, en general, si vas con la expectativa adecuada y no te importa un poco de ruido, puede ser una opción bastante divertida, especialmente si llevas a los pequeños. A fin de cuentas, muchos han tenido experiencias estupendas y sí, aunque el servicio y la cocina necesitan afinar un poco, sigue siendo un sitio para disfrutar y repetir.

Fotografías La Casa de los Duendes

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